Scutaro, con la franela del conjunto californiano, e Infante, con el uniforme de los Tigres, quizásnunca pensaron en llegar a este nivel cuando comenzó la actual temporada.
Si alguien se los hubiese dicho, ni ellos mismos lo creerían, ya que inicaron la campaña con otros equipos y fueron cambiados en julio, un hecho que ambos peloteros consideraron como una “bendición”.