Para examinar la relación entre los patrones climáticos
y las pandemias de gripe, los investigadores estudiaron los registros de las
temperaturas oceánicas en el Pacífico ecuatorial durante el otoño e invierno
anteriores a las cuatro pandemias de gripe más recientes. Así, observaron que
las cuatro pandemias fueron precedidas por temperaturas debajo de lo normal en
la superficie del mar.
Intercambio de genes
Este patrón de La Niña se desarrolla en la zona tropical del Océano
Pacífico, cada dos o siete años, aproximadamente. Los autores citan otras
investigaciones que demuestran que el patrón de La Niña altera la
migración, el tiempo de parada, y la mezcla entre especies de aves migratorias.
Estas condiciones pueden favorecer un tipo de intercambio de genes o
redistribución genética, que crea nuevas variaciones del virus de la gripe.
«Sabemos que las pandemias surgen de cambios dramáticos en el genoma de
la gripe. Nuestra hipótesis es que La Niña sienta las bases para estos
cambios, mediante la reorganización de los patrones de mezcla de las aves
migratorias, que son un importante reservorio de la gripe», afirma el doctor
Jeffrey Shaman, profesor de Ciencias de Salud Ambiental y coautor del estudio.
Los cambios en la migración no sólo alteran el patrón de contacto entre las
especies de aves, sino que también podrían cambiar la forma en que las aves
entran en contacto con animales domésticos, como los cerdos.
AGENCIAS