Los operadores tomaron beneficios en la moneda nipona, que había subido en la sesión anterior ante la presión sobre los activos de mayor riesgo.
Los problemas de la deuda de la zona euro volvían a dominar al mercado, con las rentabilidades españolas cerca de los máximos de cuatro meses y del nivel clave del seis por ciento.
“Algunos participantes han comprado el yen por las nuevas preocupaciones sobre el euro, pero esto no será más que una corrección en la floja tendencia más amplia del yen“, expresó Teppei Ino, estratega de divisas de Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ.