Lo Último

.

.

lunes, 13 de enero de 2014

Breves sesiones de entrenamiento mental mejora el proceso cognitivo la tercera edad

Los adultos mayores que recibieron sólo diez sesiones de entrenamiento mental (cognitivo) mostraron mejoras en la capacidad de razonamiento y la velocidad de procesamiento hasta diez años después de la intervención en comparación con los individuos del grupo de control que no fueron entrenados. Estas ganancias fueron aún mayores para los que recibieron sesiones adicionales de "refuerzo" en los siguientes tres años y los adultos mayores que siguieron un breve entrenamiento cognitivo tuvieron menos dificultades en la realización de importantes tareas diarias. 

Estos son los resultados de una nueva investigación que se publica este lunes en 'Journal of American Geriatrics Society'. "Ver que las mejorías derivadas de la formación se mantienen durante un máximo de diez años es un resultado sorprendente, ya que sugiere que una intervención bastante modesta en la práctica de las habilidades mentales puede tener efectos relativamente a largo plazo más allá de lo que razonablemente cabría esperar", explica el autor principal, George Rebok, de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, Estados Unidos. 

El deterioro cognitivo es frecuente en los adultos mayores y puede afectar seriamente a su calidad de vida. Para determinar los beneficios potenciales del entrenamiento cognitivo sobre la cognición y el funcionamiento diario de los adultos mayores, los autores diseñaron un entrenamiento cognitivo avanzado y realizaron un seguimiento de diez años de 2.832 participantes (con una edad media de 73,6 años al inicio del estudio) que fueron asignados aleatoriamente a tres grupos de intervención y un grupo de control no entrenado. 

Alrededor del 60 por ciento de los participantes entrenados en comparación con el 50 por ciento de los controles estaban en o por encima de su nivel funcional de partida con respecto a las tareas diarias, tales como uso de medicamentos, cocina y gestión de sus finanzas. El rendimiento de la memoria mejoró hasta cinco años después de la intervención, pero ya no había una diferencia significativa entre la capacitación de los participantes y los controles a los diez años. 

Es importante destacar que los participantes entrenados todavía mostraron mejoras significativas respecto a los controles en las habilidades entrenadas incluso a los diez años. El equipo también vio que una formación de refuerzo de cuatro sesiones a los 11 y 35 meses posteriores de las sesiones de formación inicial produjeron mejoras adicionales y duraderas.
 EP