La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) anunció este viernes que entregará suministros vitales y proveerá refugio a las familias que lograron escapar en los últimos días de Fallujah, una ciudad iraquí ubicada a 60 kilómetros de la capital, Bagdad.
Unas 50.000 continúan atrapadas en la ciudad a la par que persiste el intenso bombardeo de las fuerzas iraquíes contra el grupo extremista. Las rutas fueron cerradas en diciembre de 2015 impidiendo la salida de la población civil, explicó Melissa Fleming, portavoz de ACNUR en Ginebra.
"La comida es muy escasa. Escuchamos testimonios de que las personas sobreviven de arroz expirado y dátiles secos. También hemos recibido informes de que se han producido muertes por inanición. La población se vale de fuentes de agua no potables y no existen medicinas ni servicios médicos en esa área", detalló la portavoz.
ACNUR subrayó que la vida de los civiles no debe ser usada como rehén y urgió a la apertura de rutas seguras para permitirles acceso a asistencia y protección.