Los aficionados del once bilbaíno han tenido que sufrir dos dolorosas derrotas en muy poco tiempo, la primera ante el Atlético de Madrid en la final de la Europa League, por 3-0 y como una premonición, ahora ante el Barcelona por el mismo marcador.
El equipo de Bielsa mostró un fútbol valiente todo el año, logro épicas victorias y regresó la alegría al Pais Vasco, donde el Athletic no es un equipo es una religión y donde sólo se juega con jugadores del patio, amen de Amorebieta que es vasco-venezolano. Sin embargo no pudo ser, ni en Europa ni en La Copa del Rey y hoy lloran los hinchas.
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