Un 24 de noviembre de 1991 moría en su casa de la lujosa calle de Knighsbridge, lejos de los flashes y la atención mediática que lo persiguieron en los multitudinarios conciertos ofrecidos en vida.
Con sus espectaculares puestas en escena, Queen transformó la escena musical de los años 70 y 80, y vendió en total más de 300 millones de discos, la mayoría después de la muerte de su cantante, quien había nacido el 5 de septiembre de 1946 en Zanzíbar, hijo de un funcionario británico, con el nombre de Farrokh Bulsara.
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