Fueron esta vez los barras bravas del equipo visitante quienes se enfrentaron a la policía romana y causaron disturbios y desmanesque terminaron con varios ciudadanos holandeses e italianos detenidos.
Los aficionados del Feyenoord dejaron la Plaza de España ubicada en Roma hecha trizas. La policía tuvo que usar gases lacrimógenos para dispersar a la turba donde había algunos revoltosos que estaban bajo los efectos del alcohol.
Este fenómeno no es solo exclusivo de algunos países sino tambien en Europa donde el fenómeno de los 'Gooligans' está bastante arraigado y aunque se intente desterrar siempre vuelva en algún partido que se dispute en el viejo continente. La violencia sigue empañando al fútbol.
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