El vehículo, concebido para evitar los atascos del tráfico, se puede conducir en carreteras normales, además de ser volado como un avión biplaza, ya que es capaz de despegar y aterrizar en cualquier aeropuerto.
Tatiana Veber, portavoz Aeromóvil dijo: “Hemos estado desarrollando el concepto de un coche volador desde 1990. Nuestro primer modelo parecía bastante extraño y que tendría problemas en el uso regular. Esa fue una señal para mejorar el concepto del coche volador en una manera de convertirse en una parte integral del tráfico regular de las carreteras”.