Las calles de la ciudad, casi desiertas durante la final se vieron tomadas por una muchedumbre de color azulgrana que hacía sonar las bocinas de sus vehículos, encendía bengalas y lanzaba petardos.
Una vez saboreado el título en Berlín, el equipo volvió mañana a Barcelona donde celebran por las calles de la ciudad y culminará al anochecer en el estadio Camp Nou.