París examina al Barça mañana. El grupo de Luis Enrique ha arrancado la temporada con mucha fuerza y unas estadísticas que describen a un equipo equilibrado, capaz de no recibir un solo gol en siete partidos oficiales y de sacar provecho de la pareja Messi-Neymar para resolver la mayoría de contiendas. Pero cruzar los Pirineos suele elevar el nivel de exigencia, sobre todo si quien espera es el PSG, club millonario que medirá el potencial real del joven proyecto azulgrana.
Por delante de Ter Stegen, Piqué podría volver al eje central para acompañar a Mathieu, formando una pareja de muchos centímetros para oponer resistencia a Cavani y, si se recupera, a Ibrahimovic, ambos gigantes de 1,88m. y 1,95m. respectivamente. En el centro del campo la que ya se presume como media titular, con Busquets como medio centro, Rakitic como interior derecho e Iniesta como izquierdo. Los dos primeros fueron sustituidos contra el Granada pensando precisamente en París. Andrés ni siquiera saltó al césped.
Y arriba pocas dudas. Messi siempre ha sido intocable, Neymar empieza a serlo gracias a su capacidad de decidir partidos al fin con regularidad, y Pedro aparece como tercer hombre después de descansar el sábado en beneficio de Munir y a la espera ambos de que Luis Suárez reaparezca.
MD