El Sevilla y el Atlético de Madrid empataron a cero en un gran partido del equipo sevillista, que quizá mereció un poco más merced a su mejor juego y mayor empuje e intensidad, frente a un conjunto colchonero gris, que no ofreció su mejor versión e, incluso, le faltó ambición.
En un partido muy flojo de los colchoneros, reservones en ataque y sin la presión e intensidad típicas en los de Simeone, fruto de su impotencia y su incomodidad sobre el campo se cargaron de amarillas en el segundo acto, ante un rival con ideas más claras y que apretó.
El Sevilla buscó constantemente vías para abrir la ordenada zaga atlética, buscó siempre el gol, como en un gran cabezazo de Arribas que paró en la línea Moyá o varios intentos de Vitolo y Bacca que no supieron culminar. Simeone refrescó a los suyos sacando también a Koke, recuperado de su lesión, por Gabi y a Mandzukic por Griezmann.
Emery también movió ficha metiendo a Reyes y Mbia por el lateral Coke y el central Arribas, retrasando así sus posiciones Aleix Vidal y Krychowiac, pero al Sevilla le faltó frescura y más pegada en la recta final para llevarse el triunfo ante un Atlético que, en una gran acción de Fernando Torres, también pudo deshacer el 0-0 a siete del final, pero tiró desviado.
EFE