Winsor McCay, uno de los creadores más importantes en la historia del cómic, publicó su obra el 15 de octubre de 1905.
La historia estaba protagonizada por un pequeño niño llamado Nemo.
El protagonista despertaba siempre en la última viñeta de la página, a veces entre llantos, cayendo de la cama, o debiendo ser atendido por sus padres.
GOOGLE