Aproximadamente 1.800 presos participaron en un evento en el cual los grupos competían entre sí, en términos de niveles de resistencia y el número de rutinas de resistencia realizadas.
El evento, organizado por las autoridades penitenciarias para promover el deporte y un estilo de vida saludable, pretende romper el Guinness World Records del mayor grupo de presos en una cárcel que practican rutinas de resistencia, según los medios locales.