Uruguay goleó a Tahití (8-0), con cuatro goles de Abel Hernández y dos de Luis Suárez, y se enfrentará a la anfitriona, Brasil, en semifinales de la Copa Confederaciones. Será el miércoles en Belo Horizonte, no en Río ni en el estadio de Maracaná, pero la celeste sueña con otro 'Maracanazo'.
Edinson Cavani y Diego Forlán se quedaron todo el partido en el banquillo. Hubo una expulsión por bando: Scotti vio la segunda tarjeta amarilla en el 51' por parte de los campeones de América y Luvidion en el 59' por parte de Tahití.
Un Brasil-Uruguay siempre trae, pese a las distancias desde todos los puntos de vista, el recuerdo del 'Maracanazo', cuando, en el Mundial de 1950, la celeste derrotó a la 'canarinha' por 2-1 y le arrebató el título en su propia casa. Todo es distinto hoy, pero Uruguay sueña con eliminar a esta 'seleçao' que vuelve a deslumbrar y plantarse en la final.
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