(AVN).-El ministerio de Hábitat y Vivienda aumentó a 20 salarios mínimos el límite de ingreso mensual familiar para el otorgamiento de créditos hipotecarios a través del programa social 0800-MI HOGAR, dirigido a la clase media.
La Resolución N° 043 de este despacho, publicada en la Gaceta Oficial
N° 40.853, establece que las instituciones del sector bancario podrán
ofrecer créditos a familias cuyos ingresos mensuales están comprendidos
entre 3 y 20 salarios mínimos, que equivalen a un monto 34.733 bolívares
y 231.556 bolívares, respectivamente.
Anteriormente, se estipulaba que las tasas de interés preferencial
determinadas por la Superintendencia de Bancos serían aplicadas en
aquellos casos en que las familias demostraban que percibían un ingreso mensual de hasta 15 salarios mínimos.
El pasado 27 de enero, el presidente de la República anunció este
ajuste para aumentar el acceso al otorgamiento de créditos hipotecarios,
y resguardar el derecho de los venezolanos a acceder a las viviendas
que no contempla el pago de inicial, y provee tasas de interés preferenciales.
“Quiero anunciar que estoy autorizando que se haga un incremento del
beneficio de créditos para la adquisición de viviendas principal a
grupos familiares con ingresos mensuales entre tres a 15 salarios
mínimos para extenderlos hasta 20 salarios mininos, para extender los
beneficios a toda la clase media venezolana, a la clase media
profesional trabajadora. Vamos a seguir protegiéndolos con más fuerza,
esta es una protección a la base de protección del 0800 MI HOGAR, para
la clase media. Aprobado, ejecútese”, indicó el Jefe de Estado en esa
oportunidad.
El 0800 MI HOGAR establece un enlace directo entre los constructores y los compradores,
eliminando factores como los promotores inmobiliarios, a fin de tener
un precio de venta justo, así como a las empresas de quienes incurrieron
en estafas inmobiliarias.
Los privados que participan gozan de preferencias como facilidades en
el acceso al crédito de corto plazo (para la construcción) y a los
materiales para la edificación, además de que los compradores son
canalizados a través de la Inmobiliaria Nacional.
La mitad de las viviendas en construcción en cada proyecto se vende apenas inicia la obra, mientras que el otro 50% se transa cuando los trabajos tienen 75% de ejecución, para permitir un ajuste en los precios de venta.