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domingo, 19 de febrero de 2012

ECONOMIA

Las aerolíneas luchan por los 12,5 millones de viajeros de Spanair



La quiebra de Spanair ha abierto una batalla en las nubes entre las principales aerolíneas para hacerse con el legado de la compañía: más de 12,5 millones de pasajeros. La competencia, cada vez más feroz, ya ha empezado a cubrir los huecos que ha dejado Spanair haciéndose con algunas de sus rutas o avanzando al verano los planes que habían previsto poner en marcha a partir de octubre. La disputa se centra sobre todo en El Prat, donde Spanair era la segunda aerolínea con 4,3 millones de pasajeros, y en las rutas que conectaban la Península con las islas Baleares y Canarias y el corredor escandinavo que la empresa heredó del grupo SAS. El resto, según los expertos, quedará cubierto por la capacidad actual de las aerolíneas.

La quiebra de Spanair ha metido miedo a Administraciones y algunos sectores empresariales catalanes, que ven cómo aumenta la cuota de mercado de las compañías low cost en el aeropuerto del Prat. “Lamentablemente el hueco que deja Spanair es de escasa rentabilidad”, asegura el responsable de Transporte y Turismo de PricewaterhouseCoopers en España. La mayoría de las rutas de Spanair eran de corto y medio radio, cuyos márgenes son muy reducidos para las aerolíneas tradicionales. “Podrían serlo si se explotan con unos costes entre un 25% y un 30% inferiores”, añade. Y eso, de momento, solo pueden hacerlo las aerolíneas de bajo coste.

El reinado de las low cost no solo se dará en España, un mercado muy propicio a estas compañías al ser una potencia turística mundial, sobre todo en el segmento de sol y playa. Un estudio de la consultora Roland Berger, en colaboración con la Escuela de Negocios de Leipzig, señala que las aerolíneas de bajo coste dominarán el mercado europeo en 2015, por delante de las tradicionales. En 2010, las low cost ya se habían hecho con el 32% del mercado. “El corto y medio radio de Spanair irá pasando a manos de las low cost, y buena parte de ese hueco ya quedará cubierto por la capacidad existente”, asegura el experto en transporte de Roland Berger Ricardo Wehrhan.

Las rutas más apetitosas de Spanair, por las que pugnarán el resto de compañías, son las que unen Madrid, Bilbao y Barcelona con Canarias y Baleares, puesto que mueven grandes volúmenes de pasajeros. Vueling anunció vuelos a Tenerife, Las Palmas y Lanzarote desde Bilbao, mientras que Iberia se quedará, a través de su filial Iberia Express, con los que unían Madrid y Baleares.

A pesar de la baja rentabilidad de la mayoría de sus rutas, fuentes del mercado recuerdan que Spanair jugaba un papel destacado en Star Alliance al alimentar los vuelos intercontinentales de otras compañías de la alianza, como Lufthansa, Turkish Airlines o su socia SAS. Algunos de estos vuelos podrían ser asumidos por estas aerolíneas, pero en esa maraña de vuelos también hay espacio para librar dos batallas.

La lucha se dará sobre todo en el llamado corredor escandinavo, las conexiones con el norte de Europa que dominaba Spanair. De momento, Easyjet e Iberia pugnan por repartirse el pasaje que viajaba entre Madrid y Copenhague, mientras que Vueling y Ryanair se disputarán los pasajeros de la ruta Barcelona-Estocolmo. Según fuentes del mercado, el cese de operaciones de Spanair, además, ha acelerado los planes de Vueling y Ryanair para hallar un espacio en las rutas que unen España y Alemania, y que hasta ahora miraban con prudencia por la hegemonía de Air Berlin.

EL PAIS/EFE