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sábado, 12 de diciembre de 2015

Los datos de consumo e inversión dan muestras de la estabilización de China

Por fin tres buenos datos económicos en China tras varios trimestres aciagos. Las ventas minoristas, el principal indicador del consumo, aumentaron un 10,6% entre enero y noviembre respecto a los 11 primeros meses del año anterior y la inversión en activos fijos creció un 10,2% en el mismo periodo, según ha informado este sábado la Oficina Nacional de Estadísticas del gigante asiático. La producción industrial, por su parte, repuntó un 6,2% interanual. Las cifras son una grata sorpresa para las principales casas de análisis que siguen la evolución de la segunda economía mundial, que esperaban un crecimiento mucho menor de estas variables, y constatan la estabilización china tras meses de zozobra.
Noviembre fue el mes de mayor crecimiento del consumo de todo el año, con un aumento interanual de las ventas del 11,2%, hasta los 2,79 billones de yuanes (434.000 millones de dólares). La celebración el 11 de noviembre del Día del Soltero, una jornada de compras masivas por internet que ya supera en cifras a iniciativas similares en Occidente como el Black Friday o el Cyber Monday fue uno de los principales factores que explicaron el fuerte aumento, según apunta la oficina estadística del Gobierno chino. Este año, la principal firma de comercio electrónico del país, Alibaba logró un nuevo récord de ingresos al vender productos por un valor total de 91.200 millones de yuanes (13.840 millones de euros), un 60% más que en 2014.
Sin embargo, no todo es achacable al Día del Soltero: las ventas en áreas rurales, mucho menos propensas a sumarse a esta jornada de consumismo desenfrenado, repuntaron en noviembre un 12,2% interanual, más de dos puntos más que en las grandes urbes.
Las buenas noticias en forma de datos mejores de lo esperado por los analistas dan pie para que Pekín saque pecho. "Las políticas de estímulo del consumo están surtiendo efecto", han remarcado este sábado las autoridades chinas. Además, las cifras dan alas a los defensores del cambio de modelo del gigante asiático, que busca pasar de un crecimiento únicamente sostenido por los ingentes volúmenes de inversión pública y las manufacturas a otro más dependiente del consumo privado, similar al que siguen la mayor parte de economías occidentales. Este cambio de paradigma económico ha propiciado un incremento de la incertidumbre en los mercados financieros internacionales, con un mes de agosto de infarto incluido, y ha contribuido al hundimientode las materias primas, de las que China es el primer consumidor mundial.
"El riesgo de un aterrizaje forzoso de la economía china sigue siendo bajo", apunta el máximo responsable de Oxford Economics para Asia, Louis Kuijs, en declaraciones a Bloomberg. "Las medidas de estímulo macroeconómico tomadas en lo que va de año han tenido un impacto favorable sobre el crecimiento". En una línea similar, el economista jefe para Asia del banco de inversión japonés Mizuho Securities, Shen Jianguang. "La economía china se ha estabilizado y ha frenado su caída. Vamos a ver más mejoría en los próximos meses, a medida que las autoridades sigan recortando los tipos de interés, rebajando los requerimientos de reservas [exigidos a los bancos] y adoptando una política fiscal aún más proactiva", augura.
Las noticias son peores en el campo de la inversión inmobiliaria. Aunque el Ejecutivo chino ha reportado un crecimiento de doble dígito en el indicador general, Pekín también destaca la desaceleración en el sector de la vivienda, donde las inversiones entre enero y noviembre sólo repuntaron un 1,3% respecto al mismo periodo de 2014. Los temores sobre la dimensión real de la burbuja inmobiliaria china, tras años de crecimiento ininterrumpido en el precio de los inmuebles, se disparan con los datos de noviembre en la mano. En el undécimo mes del año, la caída de la inversión en vivienda fue aún más pronunciada en noviembre: si entre enero y octubre el crecimiento interanual todavía era del 2%, sólo 30 días después había caído siete décimas, siempre según las cifras oficiales hechas públicas este sábado. En octubre se contabilizaron 686,3 millones de metros cuadrados de viviendas sin vender en el país, un 17,8% más que un año antes.EL PAIS