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sábado, 21 de junio de 2014

Análisis DPA: Brasil encarará este lunes su partido número 100 rodeado de sospechas

Brasil, el país más victorioso de la historia del fútbol con cinco Copas del Mundo, encarará el lunes su centésimo partido mundialista ante Camerún sumido en un mar de sospechas.
 
La primera semana del Mundial de Brasil 2014 destrozó casi todas las certezas que rodeaban hace un año a la “seleçao” que logró la Copa Confederaciones: las de que tenía un equipo fuerte, un sistema táctico definido, una defensa sólida y un dúo de ataque temible con el astro Neymar y el artillero Fred.
 
Todas esas convicciones empezaron a esfumarse el 12 de junio, cuando Brasil debutó con una victoria por 3-1 sobre Croacia tras remontar y con posible ayuda del árbitro, que señaló un penal muy dudoso sobre Fred cuando el choque iba empatado 1-1.
 
Las dudas se profundizaron tras el sufrido empate sin goles con México, que hizo que, por primera vez desde Argentina 1978, Brasil llegara al tercer partido de la fase de grupos sin tener asegurado su pase a octavos de final.
 
“Ayuno” goleador de Fred, poca eficiencia de los laterales Dani Alves y Marcelo en armar ataques por los costados, escasa creatividad del medio campo, excesiva dependencia del astro Neymar son los problemas detectados por los expertos en el “Brasil versión 2014″.
 
La decepción por la actuación en los dos primeros partidos es proporcional a la admiración desatada en Brasil por el desempeño de algunos de los rivales de Brasil en la lucha por el título, como Alemania, Holanda y Francia y hasta equipos latinoamericanos como Chile.
 
“Lo que preocupa es ver a la ‘seleçao’ tan contenida, mientras otros equipos están disfrutando de este Mundial”, opinó el analista Arnaldo Ribeiro, del canal ESPN Brasil.
 
Como resultado, la primera semana del Mundial puso fin al ambiente de armonía que desde el año pasado reinaba en las relaciones de la prensa brasileña con la selección.
 
En los últimos días las ruedas de prensa de los pupilos del seleccionador Luiz Felipe Scolari se convirtieron en algo parecido a un interrogatorio policial, pese a que los elegidos para las entrevistas son siempre jugadores de la defensa, el sector menos cuestionado de la “seleçao”.
 
“Tras las actuaciones de Brasil hasta ahora y las de otros equipos candidatos al título, ¿ustedes todavía mantienen el discurso de que son favoritos?”, disparó el viernes un reportero al zaguero David Luiz, mientras que otro le preguntó a Marcelo si creía que el equipo estaba “entrenando poco”.
 
El lateral izquierdo del Real Madrid debió escuchar además críticas a su desempeño y cuestionamientos sobre sus actuales condiciones físicas, tras las lesiones que sufrió en la última temporada.
 
La pregunta molestó al defensa, que la contestó en tono entre irónico y agresivo: “Yo estoy bien. Antes de los dos partidos del Mundial me encontraba bien. Antes de los amistosos (de preparación a la Copa) también me encontraba bien. En la final de Champions League, estaba bien, y ahora también estoy bien”.
 
Hasta el portavoz de la selección brasileña, Rodrigo Paiva, se molestó ante la indagación de un reportero, que cuestionó si no sería perjudicial la presencia en todos los entrenamientos de la selección de cientos de personas que viven en un condominio de lujo vecino al búnker de Brasil.
 
“Cuando quieran un entrenamiento cerrado, lo único que tienen que hacer es pedir. No habrá dificultad alguna”, dijo Paiva.
 
Ese ambiente turbio es el que rodea a la selección brasileña en vísperas del partido con el ya eliminado Camerún, y en el que los anfitriones buscarán una victoria amplia para cumplir el objetivo de pasar a octavos como primeros en el Grupo A, superando a sus otros dos rivales, Croacia y México, que se enfrentarán el lunes a la misma hora.
 
Scolari no comentó hasta ahora las críticas, pero dio muestras de haber escuchado los reproches: este viernes comandó ante los ojos de toda la prensa acreditada un entrenamiento táctico del plantel, el primero en dos semanas.