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viernes, 19 de junio de 2015

Gil: Polar al importar cereales con dólares de la renta petrolera refuerzan la lógica del capitalismo

( AVN ). -El ministro de Agricultura y Tierras, Yván Gil, denunció que Empresas Polar importa maíz con dólares provenientes de la renta petrolera, en lugar de usar esos recursos para sembrar en el país y reducir la dependencia externa.
“Su posición de ganancia maximizada a través de la renta petrolera que le transferimos le permite generar cualquier distorsión en el mercado local y de esa manera preservar ese modelo y mantener esa rueda viciosa funcionando. Eso es lo que estamos viviendo ahora y es la expresión máxima de la guerra económica”, expresó en una entrevista concedida al diario Ciudad Caracas, que fue publicada este jueves.
Indicó que los objetivos de esta empresa, dedicada a la producción y distribución de alimentos, no están orientados a la siembra y cosecha de este cereal en tierras venezolanas. “Nunca lo han hecho porque es el modelo que adoptaron de apropiación de la renta petrolera. ¿Para que voy a sembrar, asumir un riesgo, desarrollar tecnología si con dólares del petróleo puedo traer ese producto que cuesta tanto esfuerzo? Esa es la lógica del capitalismo”, explicó.
Respecto al contrabando refirió que las autoridades han “detectado fugas importantes de productos, incluso de arroz sin secar que luego usan como alimento para animales. Y no les importa porque aún así, con la especulación cambiaria obtienen enormes ganancias”.
En la entrevista, Gil planteó que en la actualidad el Estado venezolano se encuentra en una fase que le permite resistir a los embates de la guerra económica que desde finales de 2013 han perpetrado actores políticos y empresariales de la derecha en contra del pueblo venezolano.
“Se ha demostrado que la guerra económica responde a una metodología diseñada por el imperio más poderoso de la Tierra. Aunque hay gente que la banaliza y se burla. Usa el poder mediático que tiene a nivel mundial, manipula las necesidades básicas del ser humano, usa su control sobre los medios de producción, y a pesar de todo ese poder, nosotros que somos un país de 30 millones de habitantes con capacidades modestas, hemos resistido con el presidente (Nicolás) Maduro en buena forma y no contra las cuerdas. Se ha resistido en ofensiva, en avances, se han iniciado proyectos, gobiernos de calle, obras públicas”, expresó.
Destacó que durante este combate se ha hecho evidente el respaldo del pueblo a la Revolución Bolivariana y al Partido Socialista Unido de venezuela (Psuv), que cuenta con un 45% de preferencia electoral.
“Eso quiere decir que estamos ganando la guerra, pero estamos en guerra, no ha terminado la guerra. ¿Cual era el objetivo de la guerra económica? Provocar una sublevación del pueblo venezolano en contra de la Revolución Bolivariana, y eso no ha sucedido y por el contrario hay un mayor respaldo”, dijo a Ciudad Caracas.
Gil aseguró que aunque la burguesía insiste en negar la existencia de la guerra económica y trata de culpar a la revolución bolivariana del desabastecimiento y la especulación, la ruta para asegurar el desarrollo socio productivo del país es el socialismo.
“¿Quiénes son los proveedores de champú o los de harina precocida en Venezuela? Son las empresas capitalistas y no han logrado su objetivo. ¿Entonces quien fracasó? Ante la variación de un dólar, ante el rentismo se van, no tienen capacidad. Lo que está demostrando esta crisis es que el modelo capitalista no sirve y que debemos ir hacia el socialismo”, dijo.

Afectaciones al sector agrícola

El ministro precisó que las acciones desestabilizadoras de la derecha han afectado el desarrollo del sector agrícola.
“La producción primaria y agroindustrial, que son dos elementos que llevan a la producción de alimentos, ha sufrido los ataques fundamentales del monopolio y el oligopolio sobre las cadenas de distribución y de suministro, sea de insumos para esa producción primaria o industrial, o de productos terminados”, planteó Gil.
Indicó que esta situación permitió crear una especie de nube para definir a los responsables de los cuellos de botella que se puedan identificar en los procesos de producción, al tiempo que advirtió que “todas las cifras nos demuestran que no ha disminuido la disponibilidad de productos, y en algunos caso hasta ha aumentado. Lo que ha habido es una distorsión absoluta de la distribución. ¿En manos de quien está la distribución? En manos de una fuerza del capital atomizada, millones de transportistas, por ejemplo, que dependen de los repuestos o de los servicios y todo eso, en este momento, está colapsado”.
En tal sentido, aseguró que la logística y la distribución también impactan sobre la producción primaria, especialmente en lo referente a la cadena de suministros de insumos para la agroindustria.
Asimismo, el titular de Agricultura y Tierras sostuvo que aunque en 2014 la producción primaria cerró con crecimiento positivo, la guerra económica no dejó expandir el cultivo de los rubros en un país donde 50% de los alimentos son importados.
“El año pasado tuvimos un crecimiento positivo, a pesar de todas las dificultades crecimos en producción. Este año estamos revisando las cifras, vamos a tener un año muy difícil producto de diversas circunstancias, sin embargo creemos que va a haber una reacción de los productores agrícolas favorable. En este momento estamos haciendo las evaluaciones, estamos en pleno inicio, llevamos alrededor de 30% de la siembra del ciclo invierno, que es el ciclo más importante, que es el que marca si crecemos o no en la producción. Aún es muy temprano para emitir algunas cifras, sin embargo se ha hecho frente a dificultades muy grandes como el desabastecimiento de semillas, agroquímicos y fertilizantes, sobre todo por la dependencia de las divisas para adquirir esos productos”, señaló Gil.
En la entrevista, el ministro aclaró que la falta de disponibilidad de cereales, maíz y arroz en los anaqueles no se relaciona con la disponibilidad de productos primarios, sino con las distorsiones originadas por los actores de la guerra económica.
“Los silos y los almacenes han estado con inventarios muy buenos por la producción que alcanzó el año pasado. Es decir, materia prima ha existido. De hecho nosotros arrancamos este año con inventarios de 400 mil toneladas de arroz paddy, casi un millón de toneladas de maíz blanco, alrededor de un millón y medio de toneladas de maíz amarillo. Es decir, arrancamos con un buen inventario el 2015, por lo que las fallas que han existido no han sido producto de la ausencia de materia prima sino de la distorsión que hay en las cadenas de comercialización, de la especulación, el acaparamiento y el contrabando de extracción”, explicó