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lunes, 2 de abril de 2012

Las Bolsas ceden ante la débil perspectiva de la industria europea


La Bolsa española ha iniciado con pérdidas su primera jornada tras la presentación el pasado viernes de los Presupuestos Generales del Estado. A la espera de conocer todos los detalles mañana, día en que se comenzarán a tramitar en el Parlamento, los inversores han reaccionado hoy con pesimismo ante el último indicador que refleja la debilidad del sector industrial en España. El Ibex cedía un 0,61% media hora después de la apertura, hasta situarse en 7.959,2 puntos, arrastrado por la caída de valores industriales y de construcción, con Abengoa a la cabeza, que cede más de un 6% tras anunciar el pago de un dividendo de 0,35 euros por acción con cargo a los resultados de 2011.
La última nota de pesimismo ha sido certificada por el Índice de Gestión de Compras PMI que elabora la firma Markit Economics, y que disminuyó en España por segundo mes consecutivo en marzo, hasta situarse en 44,5 puntos, frente a los 45 de febrero (una lectura por debajo de 50 puntos implica recesión de la actividad). Según Markit, el dato sugiere que "el sector manufacturero español se adentró aún más en territorio de contracción durante el mes, ya que tanto la producción como los nuevos pedidos se contrajeron a ritmos marcados". Las condiciones operativas, señala también, "han empeorado ininterrumpidamente durante los últimos 11 meses, y el último declive fue el más fuerte registrado en lo que va de año". Los nuevos pedidos registraron la mayor caída en tres meses, como reflejo, sobre todo, de la debilidad de la demanda interna. Todo ello tuvo una repercusión en el empleo, ya que, ante la falta de nuevos pedidos, los fabricantes se centraron solo en los pendientes y reestructuraron sus plantillas.
El mercado de renta fija, sin embargo, parece validar la austeridad de las cuentas públicas previstas para este año y lo refleja en una caída de la prima de riesgo (diferencial de rentabilidad con el bono alemán a 10 años) cae desde el inicio de la negociación hasta 345 puntos básicos, tras haber iniciado la sesión en 355. El pasado jueves llegó a 365 puntos, nivel que no alcanzaba desde enero.
Tras una apertura al alza, los mercados europeos han tenido reacciones dispares al dato final del indicador PMI para la zona euro, que cedió a 47,7 puntos en marzo, frente a los 49 de febrero, su mínimo nivel en tres meses. El indicador muestra que la debilidad de la periferia ya se está extendiendo a las economías más fuertes: el indicador alemán cayó por debajo de los 50 puntos (el límite que separa la expansión de la contracción) por primera vez este año y el francés reflejó la mayor contracción del sector manufacturero francés desde junio de 2009.
Especialmente preocupante fue la disminución del crecimiento del empleo en Alemania, casi hasta el estancamiento, su menor aumento en dos años."Los fabricantes de la zona euro sufrieron un marzo desastroso, ya que la nueva desaceleración de la producción acabó con las ganancias marginales registradas en los dos primeros meses del año", señala el economista jefe de Markit, Chris Williamson. Las perspectivas para abril no son buenas, añade, por la caída de nuevos pedidos y el aumento de los costes de producción a causa del encarecimiento del petróleo.
Hoy también se ha sabido el dato de paro de la Eurozona en febrero, un 10,8%, una décima más que en enero, lo que supone su mayor nivel desde junio de 1997. España encabeza el ránking, con una tasa del 23,6%.
A mediodía Londres ganaba un 0,03%, París perdía un 0,12% y Fráncfort subía un 0,38%. Milán se desmarcaba con una caída del 1,2%.
La ausencia de crecimiento sostenido en la Eurozona no aleja el escepticismo de los mercados ante la resolución de la crisis de la deuda soberana. Ese temor persiste incluso tras el acuerdo cerrado el pasado viernes por los ministros de Finanzas de los países que comparten divisa, por el que aumentan la dotación del futuro Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM, por sus siglas en inglés), el nuevo fondo de rescate a países en dificultades, a 500.000 millones de euros, a los que se añaden los 240.000 ya comprometidos en ayudas a Irlanda, Portugal y Grecia.
La jornada había empezado con un cierto aliento, gracias a la buena lectura del indicador oficial de gestores de compras de China que elabora la Oficina Nacional de Estadísticas, que el mes pasado creció hasta 53,1 puntos, frente a los 51 puntos de febrero, con lo que se sitúa en su nivel más alto en un año.
Este dato da un respiro a las noticias que, en las última semanas, han puesto de manifiesto la ralentización del crecimiento en la mayor economía asiática, que en los últimos años ha actuado como principal motor de la actividad mundial. La crisis en Europa y la renqueante recuperación de Estados Unidos están haciendo mella en las exportaciones del país que, a su vez, se enfrenta a las consecuencias del estallido de una burbuja inmobiliaria interna.
EL PAIS