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sábado, 16 de agosto de 2014

Turquía, diana del espionaje alemán

El servicio Federal de Inteligencia alemán (BND), que aún tiene su sede en la localidad bávara de Pullach, recibió la orden del gobierno alemán de espiar sistemáticamente a Turquía, un miembro de la OTAN y, por lo tanto, un aliado estratégico de Alemania. La orden fue incluida en el llamado “perfil de orden del gobierno federal (APB en sus siglas en alemán)”, que se actualiza cada cuatro años y que está vigente desde 2009.
El trabajo secreto del BND en Turquía fue revelado este sábado por la revista Der Spiegel, que también señala que el servicio de inteligenciainterceptó y grabó al menos una llamada telefónica realizada por el secretario de Estado, John Kerry, en 2013. La llamada de Kerry fue captada por una red de escuchas que posee el BND en Oriente Medio.
Según Der Spiegel, la red de escuchas del BND también captó en 2012, una conversación telefónica que sostuvo Hillary Clinton con el ex secretario general de Naciones Unidas, Koffi Annan. Las conversaciones interceptadas por el BND, según la revista, fueron captadas de casualidad y ambas fueron realizadas en el marco de una operación destinada a vigilas organizaciones terroristas en Oriente Medio.
Las escuchas ilegales realizadas por el BND y el espionaje que lleva a cabo en Turquía, además de provocar un revuelo diplomático en Berlín, deja al desnudo que el controvertido Servicio Federal de Inteligencia alemán utiliza los mismos métodos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), que llevó a cabo desde la embajada de Estados Unidos en Berlín una escucha sistemática del móvil de la canciller, Angela Merkel y posiblemente de toda la familia política alemana.
La “captura” de las conversaciones realizadas por Clinton y Kerry, fueron analizadas en forma discreta por la cúpula del BND que, después de leer las transcripciones, ordenó su destrucción. Pero, en una rara jugarreta del destino que marca el mundo del espionaje, la orden de destruir los documentos recayó en Markus R, un funcionario medio del BND, que trabajaba como agente doble para la CIA. Antes de destruir los documentos, el topo hizo sendas copias que entregó posteriormente a sus contactos de la CIA.
Gracias al trabajo del topo alemán, la CIA también tiene en su poder una copia del “perfil de orden del gobierno federal”, un confidencial “cuaderno de tareas” redactado por los ministerios de Asuntos Exteriores, Interior, Defensa, Economía, Finanzas y Desarrollo, junto con la cancillería, y que resume las informaciones que desea obtener el gobierno en el exterior.
El APB detalla, por ejemplo, metas precisas como someter a vigilancia organizaciones terroristas, producción y utilización de armas de destrucción masivas, Oriente Medio, Rusia y China, pero el documento da luz verde al BND para vigilar las comunicaciones en todos los países donde se sospecha que existen focos de terrorismo, pero supuestamente excluye del monitoreo a los países miembros de la Union Europea y de la OTAN, una faceta del documento que hace honor a la filosofia de la canciller Merkel que señaló que el espionaje entre países amigos era “inaceptable”, durante una conversación telefónica con Barack Obama.
Pero, a causa del escándalo de escuchas realizado por el BND y la revelación de que Turquía está siendo espiada sistemáticamente por la agencia de inteligencia alemana, la protesta de Merkel ha perdido toda su fuerza y validez.
“Las más recientes revelaciones confirman nuestras sospechas que los servicios alemanes también están involucrados en un juego ilegal de contraespionaje”, dijo Konstantin von Notz, un influyente diputado de los Verdes. “La canciller debe aclarar de inmediato desde cuando está al corriente y si las llamadas de Clinton y Kerry fueron sometidas a un análisis de inteligencia”, añadió.
La canciller y el BND, por el momento guardan silencio.EL PAIS