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miércoles, 27 de junio de 2012

Enfoque AP: En Venezuela la violencia es el tema central del debate electoral


AP).- Natalia Guzmán entró vacilante a la morgue en busca de su único hijo. Luego de revisar más de 10 cadáveres que yacían en unidades de refrigeración, finalmente encontró a Jaime, de 17 años de edad.
Abrazó a sus familiares afuera del edificio temblando y llorando, y dijo que el cuerpo de su hijo estaba lleno de balas. Guzmán culpó por la muerte del menor a una banda de traficantes de drogas de su barrio y se quejó de que la policía hubiera podido evitar la tragedia si patrullara más el barrio.
La creciente ola de crímenes violentos en la que se ha sumergido Venezuela es ahora el tema principal en la campaña presidencial, en la que el candidato de la oposición Henrique Capriles culpa al gobierno de Hugo Chávez por no haber podido contener el derramamiento de sangre. Pero Guzmán y muchos otros venezolanos al parecer han perdido fe en la capacidad de cualquier gobierno, como de la policía, de solucionar el problema, sin importar quién gane las elecciones de octubre.
“La delincuencia está fuera de control y no creo que ningún político, ni Chávez ni Capriles, vaya a cambiar eso”, dijo Guzmán en voz baja que se quebraba en llanto por momentos.
Según el gobierno, más de 14.000 personas fueron asesinadas en Venezuela el año pasado. La tasa de asesinatos del país es así de 50 por cada 100.000 habitantes, lo que lo convierte en uno de los más violentos de América Latina y el mundo. La tasa de asesinatos se ha más que duplicado desde 1998, cuando Chávez llegó al poder.
Chávez prohibió la venta de armas en respuesta, incrementó la fuerza de una nueva policía nacional y lanzó un plan anticrimen con la intensificación de políticas y otros programas en áreas de alto índice de criminalidad.En mítines de campaña, Capriles ha prometido solucionar lo que él llama uno de los mayores fracasos de Chávez y ha declarado que deberán escoger entre la vida y la muerte.
Aún no se sabe cómo afectará la elección este tira y afloja político respecto al crimen. Sin embargo, los opositores de Chávez están machacando sobre el tema, convencidos de que podrán influir a algunos electores.
El director de la campaña de Capriles, Leopoldo López, dijo al presentar el plan anticrimen de la oposición “Seguridad para todos”, que casi 14 años después de que Chávez fuera elegido por primera ocasión, las promesas del presidente no bastan y llegan tarde. “Jamás ha priorizado el tema de la seguridad, sino hasta ahora, cuando pretende utilizarlo como bandera política”, dijo López.
Según los expertos, el crimen violento se ha incrementado en el país debido al fácil y barato acceso a armas de fuego, una cultura de violencia entre los jóvenes en los barrios pobres y una severa escasez de personal policíaco y en la fiscalía.
Fermín Mármol García, criminólogo, dijo que el problema fundamental de Venezuela es que las instituciones de las que depende la prevención y supresión del crimen no han sido fortalecidas en más de una década.
“Para Capriles, entonces, el reto es colocar el tema en la palestra, relacionarlo directamente con Chávez, haciendo ver que él es responsable y generar la esperanza de que sí es posible resolver el problema”, dijo Luis Vicente León, un analista político en Caracas también dedicado a realizar sondeos de opinión. Agregó que Capriles, que está abajo en las encuestas, no ha sido capaz todavía de ganar tracción con este tema.En sondeos, los venezolanos consistentemente marcan la tasa de crímenes violentos como su prioridad. Pero muchos tienden a atribuir el problema a viejos asuntos institucionales como la percepción de que las fuerzas policíacas son incapaces y corruptas, en lugar de culpar a los políticos.
Guzmán no ha optado por ninguno de los candidatos presidenciales y hasta el momento, el mensaje anticrimen de Capriles no ha hecho eco en ella.
La motocicleta de su hijo fue robada, dijo Guzmán, cuando lo mataron después de una fiesta callejera y ella sospecha que los hombres que lo mataron son los mismos que aterrorizan el barrio donde vive.

“La policía casi nunca está ahí cuando hay un problema”

“La policía casi nunca está ahí cuando hay un problema. Ellos siempre llegan unas horas después y nunca capturan a nadie”, dijo Guzmán. “Son los malandros, no la policía, los que tienen el control en los barrios”.
Según las autoridades la mayoría de los asesinatos en el país involucran a jóvenes, frecuentemente de barrios pobres que pelean por territorio, por el control de la venta de drogas o por simple rivalidad. El crimen también ha crecido a lugares que alguna vez fueron seguros, como cines, centros comerciales y estacionamientos donde hay guardas de seguridad.
Las víctimas en tiroteos suelen ser enviadas al Hospital Pérez de León, cerca de Petare, el barrio pobre más grande en Venezuela, donde fue muerto a balazos el hijo de Guzmán. En el hospital,los empleados de limpieza suelen trapear la sangre de las losas blancas del suelomientras los médicos luchan por salvar vidas. Los amigos de las víctimas y familiares ansiosos esperan afuera de la sala de emergencias.
Los secuestros para pedir rescate se han incrementado rápidamente en la década pasada, de los 52 denunciados a la policía en 1998, cuando Chávez asumió el poder, a 618 en 2009. Los expertos en seguridad dicen que el número real es mucho mayor ya que muchos casos no son denunciados a las autoridades.
Recientemente fueron secuestrados diplomáticos de Costa Rica, México y Chile, y todos fueron liberados luego de terribles experiencias que duraron de dos horas a más de un día.
Entre la clase media y alta, cada vez más venezolanos intentan proveer su propia seguridad al alistarse en clases de defensa personal, mediante la contratación de guardaespaldas o usando vehículos blindados.

Venezolanos intentan proveer su propia seguridad al alistarse en clases de defensa personal

“Los negocios se han multiplicado”, dijo Ernesto Carrera, director de la Escuela de Protección Personal, que ofrece cursos intensivos de defensa personal. Agregó que su clientela se ha incrementado un 80% en el pasado lustro.
José Berrios, un hombre de negocios de 34 años, decidió inscribirse luego de sobrevivir a un robo a mano armada y ahora pasa tres noches a la semana en la escuela aprendiendo técnicas de defensa personal y en sesiones de entrenamiento que involucran el lanzamiento de pelotas para ejercicios, barras o levantando pesas.
En una sesión de entrenamiento, un instructor demostró cómo evitar que alguien robe un auto usando artes marciales para desarmar al atacante.
Capriles ha intentado capitalizar las preocupaciones de los venezolanos al acusar a Chávez de ignorar el asunto durante la mayor parte de su mandato. Ha prometido utilizar un método diferente y hacer de la lucha contra el crimen su prioridad, esbozando un plan que incluye poner más agentes en las calles, incrementar los salarios de la policía y desarrollar más programas artísticos y deportivos en los barrios pobres.
El ministro de Justicia Tareck El Aissami dijo que el país ahora cuenta con unos 92.000 oficiales de la policía en fuerzas locales, estatales y nacionales, pero reconoció que necesitaría unos 20.000 policías más para alcanzar los estándares de las Naciones Unidas. Según El Aissami, el septiembre se unirían unos 9.500 nuevos reclutas a la Policía Nacional Bolivariana luego de completar su instrucción.Chávez respondió con el lanzamiento de su más reciente programa de lucha contra el crimen la semana pasada, conocido como la “La gran misión a toda vida Venezuela”, el cual incluye asignar más dinero para extender los programas de entrenamiento de la policía, iniciar programas comunitarios para jóvenes con problemas, incrementar la incipiente fuerza de la policía nacional y enfocar recursos policiales en zonas de alta criminalidad.
El Aissami dijo que el reto de combatir la violencia va más allá de contratar más policías y construir más prisiones. Parte del programa gubernamental, dijo, se enfoca en darle alternativas a los jóvenes en los barrios pobres, mediante el deporte y programas comunitarios, para que ya no vean en el arma y la motocicleta un símbolo de estatus.
“(El crimen) es el principal problema, es el más grave problema, es el de mayor preocupación y es el de mayor atención del gobierno”, dijo la semana pasada El Aissami a reporteros. “Si algo ocupa la agenda del gobierno nacional hoy día, estos últimos años, es la seguridad pública”.