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martes, 2 de julio de 2013

Snowden pide asilo político en Rusia y Putin admite que podría quedarse

El presidente ruso, Vladimir Putin, admitió el lunes por primera vez la posibilidad de que el ex empleado de la Agencia Nacional de Seguridad de EEUU (NSA, en sus siglas en inglés) Edward Snowden pudiera quedarse en Rusia, pero únicamente a condición de que interrumpa sus actividades “para perjudicar” a EEUU. Por su parte, Snowden ha pedido asilo político en Rusia, según informó The New York Times, citando una fuente del Servicio Federal de Emigración de Rusia. Según el periódico estadounidense, la solicitud fue entregada el 30 de junio en el centro de atención consular del aeropuerto de Sheremétievo por Sara Harrison, la ayudante del fundador de Wikileaks Julián Assange.
El cónsul de guardia en el aeropuerto de Sheremétievo, Kim Shevchenko, confirmó a Interfax que la ciudadana británica Sara Harrison se había personado en el centro el domingo por la noche y había entregado una solicitud de Snowden para que le fuera concedido asilo político en Rusia. El cónsul añadió que había trasladado el paquete de documentos al ministerio de Exteriores de Rusia. Harrison acompañó a Snowden durante su viaje de Hong Kong a Moscú y después se quedó con él en la zona de tránsito del aeropuerto.
Snowden rompió el lunes por la noche su silencio de la última semana en una carta de agradecimiento a Ecuador por ayudarle a llegar a Moscú y examinar su petición de asilo: “Me siento libre y en disposición de publicar información que sirva al interés público”, informa Reuters. El exanalista estadounidense definió sus filtraciones sobre el espionaje de su país como un intento de “arrojar luz sobre este sistema secreto de injusticias”, al que, sostuvo, “el Gobierno de Estados Unidos ha respondido con una cacería extrajudicial”. Snowden añadió sigue comprometido con “la lucha por la justicia en este mundo injusto”.
“Si quiere quedarse aquí, hay una condición: que interrumpa su trabajo dirigido a perjudicar a nuestros socios norteamericanos. Por muy extraño que esto suene saliendo de mis labios”, dijo Putin en el Kremlin. El dirigente respondía así a una pregunta durante la rueda de prensa que siguió a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del Foro de Países Exportadores de Gas (GECF), que se celebró el lunes en Moscú. A la cumbre asistían dirigentes de más de una quincena de Estados, entre ellos el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que realiza su primera visita a Rusia en calidad de jefe de Estado, y también el presidente de Bolivia, Evo Morales. Sobre la posibilidad de que alguno de los asistentes a la cumbre pudiera ayudar a Snowden a abandonar Rusia, Putin dijo no tener información y remitió a los periodistas a preguntar directamente a los delegados en la cumbre.
El presidente insistió en “Snowden no es nuestro agente. Nunca lo ha sido” y que el norteamericano “no colabora” con los servicios secretos rusos ni éstos, con él. “Es libre. Si quiere marcharse y alguien lo acoge, por favor", sentenció el presidente, indicando que el excolaborador de la CIA tiene la puerta abierta. Pero Snowden se ve a sí mismo como un luchador por los derechos humanos y por la democracia, “como Sájarov”, apostilló el líder ruso, refiriéndose al padre de la bomba atómica de la URSS y disidente que recibió el premio Nóbel de la Paz en 1988. A partir de estos presupuestos, Putin concluyó que Snowden “no tiene intención de interrumpir” su actividad contra EEUU, así que “debe elegir un país de residencia y dirigirse a él”, dijo, y añadió que no sabe cuándo sucederá eso. “Si lo supiera, se lo diría ahora mismo”, afirmó.Interpelado sobre una posible entrega de Snowden a EEUU, el líder ruso aseguró que “Rusia no entrega nunca nadie a ninguna parte y no tiene intención de entregar. Y a nosotros nunca nadie nos dio a nadie”. “En el mejor de los casos, intercambiamos nuestros espías por los que fueron detenidos, arrestados y condenados por los jueces en la Federación Rusa”, sentenció.
Por su parte, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, declaró en el canal de televisión Rossiya 24 que los presidentes de Rusia y EEUU han encargado a sus servicios de seguridad que encuentren una resolución al caso Snowden, ya que “no tienen una solución que satisfaga a ambas partes”. Pátrushev agregó que el director del FSB, Alexander Bórtnikov y el director del FBI Robert Müller mantendrán contactos para encontrar “variantes”, lo cual es una tarea “bastante difícil” y que debe llevarse a cabo de acuerdo con el derecho internacional. Pátrushev, que fue él mismo director del FSB, admitió que no existen hoy por hoy recetas o normas para resolver el asunto.
La Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno del GECF concluyó con una declaración que apoya la posición rusa para que en el mercado internacional del gas se mantengan los contratos de suministro a largo plazo de este combustible y la fórmula de precios basada en un índice sobre los precios del petróleo. Rusia, cuyo sistema de exportación está basado en estos dos pilares, rechaza el tercer paquete energético de la Unión Europea, que obliga a separar a operador y suministrador de gas. Para abastecer de gas a sus principales clientes, Rusia ha realizado cuantiosas inversiones que solo pueden amortizarse si existen compromisos a largo plazo y precios previsibles. Este sistema ha sido puesto en cuestión por el desarrollo del mercado de gas licuado y los nuevos sistemas de producción de combustible a partir de pizarras bituminosas y el descenso de la demanda. Putin calificó el tercer paquete energético como “una forma totalmente incivilizada de tratar con los socios”. Maduro, que fue el último en llegar a la cumbre tras hacerse esperar por Putin y sus otros colegas durante media hora, se manifestó a favor de un organismo común de investigación y formación tecnológica relacionada con el gas. El martes, el presidente venezolano se entrevista con Putin, visita la cámara baja del parlamento (Duma Estatal) e inaugura una calle con el nombre de Chávez, antes de partir rumbo a Bielorrusia en el avión que le trajo desde Venezuela a Moscú.
EL PAIS