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miércoles, 22 de octubre de 2014

1-0: El Olympiacos también gana en su casa a la Juventus

El Olympiacos de Míchel sigue arrollador en su estadio. Si en la primera jornada doblegó al campeón español, el Atlético, esta noche ha doblegado a la Juventus, campeona de la Serie A los tres últimos años. Un gol de Kasami y los paradones del portero madrileño Roberto permiten a los griegos colocarse segundos en el grupo A, empatados a puntos con el Atlético, mientras que los italianos dan un pase atrás en sus aspiraciones de pasar a los octavos de final de la Champions. 

El arranque del equipo de Míchel fue arrollador. Con dos españoles en el once inicial -el portero ex zaragocista Roberto y el ex azulgrana Botía- y dos jugadores con pasado en el fútbol hispano -el ex barcelonista Abidal y el ex del Valencia y Rayo 'Chori' Domínguez-, los griegos sometieron a una gran presión que nubló las ideas de Pirlo, el cerebro del equipo italiano.

El 'Chori' Domínguez fue el que más peligro creó. Suya fue la primera ocasión clara de gol. Lanzó con maestría una falta directa a la misma escuadra y, cuando ya se cantaba gol, voló el veterano Buffon para desviar el balón a córner. El ex madridista Morata fue el único jugador juventino que creó un poco de peligro, como el túnel que le hizo a Abidal, sin consecuencias. Y pudo avanzarse el equipo italiano si Elabdellaoui no hubiera sacado de la misma línea de gol una 'melé' que se produjo en el área pequeña.

El 'Chori' volvió a avisar con un autopase que culminó con un disparo cruzado que salió rozando el poste y originó la jugada del primer gol local. Abrió el juego hacia la izquierda a Mitroglou y éste centró para que Kasami batiera a Buffon.
Roberto, providencial

La Juventus, que había decepcionado en la primera parte, reaccionó tras el descanso. A medida que fue transcurriendo el tiempo, el Olympiacos fue retrasando sus líneas de forma inconsciente, lo que aprovechó el equipo de Allegri para llevar peligro al área local.

Morata se desmelenó  y, de hecho, pudo dar la vuelta al partido porque tuvo varias ocasiones clarísimas. Pero Botía, que desvió un disparo a bocajarro del ex madridista y, sobre todo el portero Roberto lo impidieron. Su ocasión más clara llegó en el 80', cuando su disparo lo desvió milagrosamente Roberto, desviando el balón con la colaboración del larguero. Dos minutos después fue Tévez el que tuvo el empate en sus botas, pero Roberto volvió a emerger con otro paradón. El Olympiacos acabó pidiendo la hora, pero se llevó los tres puntos.



MD