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jueves, 3 de marzo de 2016

Evo Morales bromeó sobre los resultados del referendo

(Bolivia, 03 de marzo. AFP). – El presidente boliviano Evo Morales se desmarcó por un momento de los cuestionamientos en los que está envuelto junto a su detenida expareja, y bromeó con el resultado del referendo que le negó la posibilidad de presentarse a un cuarto mandato consecutivo.
En la consulta popular, un 51,29% de los votantes rechazaron modificar la Carta magna para que el gobernante indígena e izquierdista quede habilitado para ser nuevamente candidato en las elecciones de 2019, mientras que un 48,71 apoyó la iniciativa oficialista, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE). La pregunta fue si los bolivianos estaban o no de acuerdo con esa propuesta.
“Los que han votado por el sí dijeron que siga Evo; los que votaron no dijeron no te vayas Evo: por lo tanto hemos ganado con el cien por ciento” de los sufragios, bromeó el gobernante.
Ya en tono serio, Morales agradeció el apoyo que le dio el departamento de La Paz, uno de los tres donde ganó el oficialismo, mientras los seis restantes se opusieron a su propósito.
Morales está seguro de que a pesar del resultado electoral sigue gozando de apoyo popular e incluso desafió la semana pasada a los opositores a ir a revocatorio de cargos, un procedimiento legal para intentar destituilo en un referendo, aunque los adversarios señalaron que el gobernante debe entregar el poder a un sucesor en 2020.
La consulta fue la primera derrota que sufrió Morales desde que llegó al poder en 2006, tras arrollar en las urnas a la derecha con el 54% de los votos. Revalidó el cargo para el período 2010-2015 con el 64% y para la gestión 2015-2020 con el 61%.
El mandatario sufre fuertes remezones de imagen, luego de que un periodista revelara a principios de febrero que mantuvo una relación hace unos 10 años con Gabriela Zapata, militante de su partido, con la que tuvo un hijo.
Ella, en la cárcel bajo el cargo de enriquecimiento ilícito, ocupó el cargo de gerente comercial en la empresa china CAMC, que se adjudicó contratos con el Estado por 560 millones de dólares, mientras la oposición denuncia tráfico de influencias.