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martes, 28 de agosto de 2012

DPA: Republicanos apuestan fuerte en Tampa por captar el voto hispano


(dpa) - Nuevos mensajes radiales en español, grabados ni más ni menos que por Craig, el mismísimo hijo del candidato presidencial Mitt Romney; ruedas de prensa “hispanas” diarias o un bombardeo de declaraciones de altos delegados y figuras hispanoparlantes del partido: la Convención Republicana que se celebra esta semana en Tampa, Florida, parece dispuesta a no tirar la toalla ante el voto hispano.
Y eso que la mayoría de las encuestas demuestran de forma sostenida desde hace meses que la comunidad hispana, aunque desencantada, sigue apostando por el rival de Romney en las elecciones de noviembre, el presidente estadounidense Barack Obama.
La diferencia -de 35 puntos a favor de Obama, según la última encuesta de la cadena NBC con “The Wall Street Journal” y Telemundo hace apenas una semana- no podría ser más abismal.
Pero a los republicanos les cabe un mínimo consuelo: los sondeos también indican que el entusiasmo hispano hacia Obama ha decrecido significativamente. Así, la posibilidad muy real de que muchos votantes latinos decidan quedarse en casa el 6 de noviembre es algo que quita el sueño a más de un demócrata, mientras que seguramente muchos republicanos cruzan los dedos por ello.
Aun así, la convención en Tampa, diseñada para tratar de impulsar el entusiasmo por un Romney que sigue sin enardecer a buena parte de su base, está considerada por los estrategas republicanos como una oportunidad de convencer también a los hispanos de que el ex gobernador de Massachusetts es su candidato.
Como quedó claro al comienzo de la convención en Tampa, la estrategia republicana no variará demasiado de la que hasta ahora han seguido de cara al público hispano: centrarse en el mensaje económico y lo que consideran un pobre resultado de Obama en este campo.Lo cual resulta especialmente importante en vista de que, según tradicionales cálculos del propio Partido Republicano, para que uno de sus candidatos se haga con la Casa Blanca necesita al menos el 40 por ciento del voto hispano, cifra que de acuerdo con los sondeos Romney sigue sin alcanzar.
Algo que -recuerdan insistentemente- afecta en especial a los hispanos, comunidad entre la que el desempleo ronda el 11 por ciento, frente al 8,3 por ciento nacional.
“Con Mitt Romney tenemos la oportunidad de surgir otra vez, de hacer nuestro un país que tiene una economía fuerte, un clima para los negocios muy favorable y para la creación de trabajos tan importantes para nuestra economía y nuestro pueblo americano”, dijo en rueda de prensa “hispana” (y en español) durante la convención el congresista por Texas Francisco “Quico” Canseco, de origen mexicano.
Pero el intento republicano de venderse ante el voto hispano por la vía exclusivamente económica se está topando con un serio obstáculo: un fuerte lobby proinmigración acompañado de una prensa hispanoparlante que no dejan de presionar sobre las cuanto menos poco claras, y para muchos muy controvertidas, posiciones de Romney respecto del tema.
En una campaña primaria para asegurarse la nominación republicana que estuvo muy dirigida a captar el voto más conservador del país, Romney adoptó posturas muy duras en materia migratoria.
En un intento de cambiar esta persistente percepción, el hijo de Romney Craig, que habla un español más que decente, ha estado grabando diversos anuncios dirigidos al público hispano.Sus posteriores propuestas suavizadas de ofrecer la residencia a los jóvenes que cumplan servicio militar, facilitar los visados a inmigrantes “altamente cualificados” o mejorar el sistema de visas para trabajadores temporales, no han acabado de disipar las fuertes dudas sobre un candidato que llegó a hablar de la “autodeportación” de indocumentados.
El último de ellos, para la radio, fue desvelado al inicio de la convención republicana, este lunes en Tampa.
El mensaje se centra en los valores familiares que según los republicanos identifican fuertemente a los hispanos con este partido.
Mitt Romney “es un hombre de grandes convicciones, lleva más de 40 años casado con mi mamá, tiene cinco hijos y 18 nietos (…) mi padre sabe cómo revivir el sueño americano, los invito a conocerlo”, dice.
La estrategia no pareció convencer a una prensa hispana que no paró de bombardear a los responsables latinos de la campaña de Romney con preguntas sobre la inmigración.
De todos modos, los republicanos tienen ante sí todavía tres intensas jornadas de reuniones y de oportunidades de dar un mensaje casi sin contestación que a todas luces pretenden no desaprovechar.
La principal oportunidad se dará en la noche misma de la “coronación” de Romney como candidato, cuando sea presentado ante el pleno de la conveción por el senador de origen cubano Marco Rubio, cuyo nombre suena fuertemente como el futuro primer candidato hispano para la mismísima Casa Blanca.