(Nueva York, 25 de septiembre – AFP).- Malala Yusafzai, la joven paquistaní premio Nobel de la Paz 2014, llamó el viernes a los líderes mundiales a hacer más por Siria, indicando que el ahogamiento del niño sirio en una playa turca mostró que el mundo “perdió la humanidad”.
La joven de 18 años, a quien los talibanes dispararon en 2012 por asistir a la escuela, señaló que está tan molesta por los abusos contra niñas a manos de extremistas en Siria e Irak que ha dejado de mirar los informativos.
“Perdimos la humanidad ese día en el que (…) un niño no es bienvenido en ninguna parte”, dijo a periodistas en las Naciones Unidas.
“Es importante que la gente abra sus corazones y su tierra a las personas que ahora necesitan más apoyo y el derecho a vivir”, añadió.
Malala llamó a los líderes mundiales a imaginar a sus propios hijos sufriendo los abusos del movimiento yihadista Estado Islámico (EI), que ha esclavizado sexualmente a las niñas de los grupos minoritarios.
“Lo primero es que los líderes mundiales necesitan tomarse más en serio todos estos temas”, indicó Malala, que estaba junto a cuatro niñas, incluida una refugiada siria.
“Deberían pensar en sus propios hijos”, enfatizó.
La ganadora más joven del premio Nobel de la Paz no ha regresado a Pakistán en los últimos tres años debido a preocupaciones sobre su seguridad, y estudia actualmente en Birmingham, en Inglaterra.
Llegó a Nueva York para la adopción de una nueva y ambiciosa agenda de la ONU para el desarrollo, que aspira a acabar con la pobreza en 2030.
“Nunca pierdo un día de clases a menos que sea por una buena causa y esto realmente trae cambios”, aseguró.