Tahití cayó 6-1 ante Nigeria en su debut en la Copa Confederaciones y quedará para la historia que sólo un jugador de la plantilla oceánica se dedica al fútbol como profesión. Su nombre es Marama Vahirua. Nació en 1980, en Papeete, y juega en Panthrakikos griego. Considerado ídolo en su país, el delantero es el único profesional entre los 23 convocados.
Según se sabe entre los seleccionados de Tahití hay oficinistas, obreros, maestros, como el arquero Mikael Roche, y comerciantes, mientras que un tercio del plantel está desocupado, producto de la crisis que afecta a la Polinesia francesa.
El otro referente es Nicolas Vallar, el central que es el capitán del equipo y supo jugar en la segunda división francesa.