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domingo, 8 de junio de 2014

México tiñó de tricolor las calles de Santos, la ciudad de Pelé

DPA) – El sofisticado jazz montado en un escenario en la playa a metros de la esquina de las avenidas Presidente Wilson y Ana Costa, en Santos, se vio opacado en un instante de la tarde por el grito desaforado de cientos de personas con camiseta verde y acento español.
 
A escasos metros de esa esquina se ubica el hotel Parque Balneario, donde la selección mexicana de fútbol vivió hoy su primer día en tierras brasileñas y provocó que la misma ciudad que vio nacer a Pelé se haya teñido al menos por un rato de los colores verde, rojo y blanco.
 
Siempre unidos y… ¡Siempre Aztecas!“, rezaba la leyenda del ómnibus que regresaba al equipo dirigido por Miguel Herrera al hotel, después de haber realizado su primer entrenamiento en el húmedo calor del campo de entrenamiento “O Rei Pelé”.
 
La escenografía de la situación se retrataba, por un lado, con un brasileño entrado en kilos con la camiseta azul de Brasil y la leyenda de Ronaldinho en su espalda, una silla plegable en una mano, toalla sobre un hombro, chanclas y la mayor cantidad de fotos robadas con su teléfono móvil; en el otro, una pareja de mexicanos que vitoreaban a su equipo mientras no terminaban de ponerse de acuerdo en la cifra exacta del cambio de divisas entre el real brasileño y el dólar estadounidense.
 
“Estamos muy contentos con la gente que hay en Santos. No nos esperábamos este recibimiento y se juntó una gran multitud a las afueras del hotel. Ya se siente la Copa del Mundo, ya se siente la fiesta”, celebró el portero Jesús Corona en la zona mixta, luego de su primer entrenamiento en Brasil.
 
“La gente de Brasil nos ha hecho sentir como en casa. Muchas gracias por esta bienvenida”, aprovechó el entrenador Miguel Herrera para hacer su declaración de amor a los locales en su cuenta de Twitter.
 
Con pasear 500 metros por la avenida Ana Costa, una de las principales calles de la ciudad, ya se puede respirar el Mundial: cualquier tipo de negocio, desde un local de venta de telas hasta un supermercado poseen en su entrada la bandera brasileña, la mexicana y hasta la de Costa Rica, que se hospedará también en Santos a partir de mañana.
 
El equipo norteamericano llegó a Santos en altas horas de la noche del sábado y fue recibido por casi unas dos mil personas, entre los anfitriones y los hinchas mexicanos que viajaron a Brasil para palpitar el Mundial.
 
Hoy México aprovechó para realizar su primera práctica en el centro de entrenamiento “O Rei Pelé”, denominado como un templo sagrado para los directivos del club Santos, ya que en esos mismos campos dio en su momento los primeros pasos futbolísticos Edson Arantes Do Nascimento.
 
El entrenamiento no tuvo mayores repercusiones: fue en el turno matutino, abierto a la prensa y a unos cientos de hinchas presentes y consistió básicamente en trabajos de regeneración.
 
Ya por la tarde, tras el eufórico reencuentro con los hinchas, el plantel apenas se dejó ver fuera del hotel y dejó con las ganas a una veintena de mexicanos que todavía aguardaban delante de los globos rojos, blancos desplegados en la entrada del “Parque Balneario” a la espera de un autógrafo.
 
“Gracias Brasil por este gran recibimiento”, afirmó también en Twitter Giovani Dos Santos, quien encima posee un sentimiento especial por el país anfitrión del Mundial: su padre Zizinho no sólo es brasileño sino que además inició su carrera futbolística en la ciudad vecina de San Pablo.
 
México puso el pie en Santos y la ciudad del “Rei” Pelé se animó por un día a abandonar el color “verdeamarelo” de su equipo nacional y a apoyar al vecino latino que, paradójicamente, será rival de Brasil en la segunda jornada del Grupo A