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domingo, 6 de mayo de 2012

La poda de empresas públicas, autonomía por autonomía


La poda de empresas públicas, autonomía por autonomía«Esta casa quedará ordenada», sentenció el pasado 16 de marzo la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la sala de prensa de La Moncloa. El Consejo de Ministros acababa de aprobarmeter la «tijera» al sector público empresarial y fundacional estatal que, entre otras medidas inmediatas, suponía la extinción de 24 empresas públicas, la desinversión o agilización de la liquidación en 80 sociedades, además de la fusión o supresión denueve fundaciones.
Sáenz de Santamaría no pudo ser más explícita en sus ejemplos: «En algunos casos había más miembros del Consejo de Administración que personal» trabajando para el sector público, al que se destina parte del dinero del contribuyente. En el listado de esas empresas que seguían recibiendo aportaciones del Ejecutivo central hay espacio para casos muy llamativos como la empresa Carmen: la comida de España 1992, que era una empresa destinada a fomentar la tortilla española, Barcelona Holding Olímpico, que todavía se mantenía, o la Sociedad de Altos Hornos AEC.
Solo en dietas de los 154 consejeros que se quedan fuera con la supresión de ese número de entidades públicas, el Ejecutivo central se ahorra un millón de euros al año. Un retrato muy nítido de la situación en la que se encontraba «la maraña administrativa» pública que, sobre la mesa del Consejo de Ministros, puso luz al hecho de que algunas se utilizaban de manera ilícita y sin una acción que reportase beneficios a la postre al Estado. En Moncloa se mostraron convencidos de que no se podía seguir manteniendo una telaraña de entidades y siglas que conllevaban más gastos que ingresos a las arcas públicas, máxime en este momento en que las consignas de la Administración central son las de «austeridad, eficiencia y estabilidad presupuestaria».
Ese mismo día, la también ministra de la Presidencia, a cuyo área pertenece la competencia de hacer que el sistema público se convierta en ejemplo de buen hacer ante los ciudadanos, aprovechó para despejar el balón al campo de las Comunidades Autónomas y corporaciones locales que todavía sigan dando alas al «innecesario» tejido empresarial público. La vicepresidenta lanzó ese mensaje de «poner orden en casa» a las regiones y ayuntamientos, máxime porque la mayoría están regidos por el PP y todos se comprometieron a cumplir con la «barra libre» de entidades públicas antes y después de las elecciones.
Pero la poda de empresas de las administraciones autonómicas, como vemos en el repaso que realizan los redactores de ABC en todas las delegaciones regionales, comenzó ya su andadura tras las elecciones del pasado 22 de mayo, en algunos casos, si bien en otras autonomías –gobernadas o no por los populares- han recogido la receta lanzada recientemente por el Estado para presentar, estos días, sus respectivos planes de reestructuración del sector, que implica una reducción drástica de los integrantes de «la res pública»:
1-. CATALUÑA, UN 21% MENOS: Según informa María Jesús Cañizares desde Barcelona, Cataluña contaba con 272 empresas, fundaciones y consorcios públicos, de los cuales se han extinguido ya 57 o se encuentran en un proceso muy avanzado. El objetivo es llegar a eliminar el 25% del total. La racionalización de estos entes incluye la fusión o integración en las consejerías de la Generalitat. Esta integración afectaría a empresas que apenas tienen trabajadores para poder ser recolocados en los departamentos del gobierno autonómico.Algunas de esas empresas que se han extinguido ya o están a punto son: Instituto Catalán de Crédito Agrario; Entidad Autónoma de Difusión Cultural; Agencia Catalana de Seguridad Industrial; entes de coordinación y gestión de las participaciones y entidades públicas industriales de la Generalitat; la Agencia Catalana del Deporte; Gesclínic, S.A.; Energética de Instalaciones sanitarias, S.A.; CCRTV Interactiva, S.A.; Agencia de Patrocinio y Mecenazgo, S. A.; Activa Multimedia Digital, S.L.; y Viajes de Montaña, S. A.
2-. ARAGÓN, UN 25% MENOS: En la Comunidad vecina, Aragón,Roberto Pérez informa de que el Gobierno de Luisa Fernanda Rudi sigue manteniendo sus 28 empresas públicas, compañías en las que o bien es el propietario o bien es el accionista mayoritario. Entre ellas, se incluye la radiotelevisión autonómica. En otoño del año pasado, el Ejecutivo popular de Rudi anunció un plan de reestructuración que permitirá dejar la cifra de empresas públicas en 21, pero no se sabe cuándo culminará el proceso, que incluirá varias fusiones. La parte más avanzada es la fusión de las empresas Sodemasa y Sirasa, que permitirá reducir sus cuadros directivos. Hasta el momento no se ha cuantificado qué supondrá la reestructuración en términos de empleo.
La deuda que acumula el sector público empresarial del Gobierno aragonés ronda los 550 millones de euros. De ellos, 400 corresponden a las empresas en las que el Ejecutivo autónomo es propietario o accionista minoritario. Los otros 150 millones se concentran en dos compañías en las que no tiene la mayoría de las acciones, pero sí una participación significativa. Sólo por su participación en la sociedad pública Zaragoza Alta Velocidad, participada por el Ministerio de Fomento, la porción que deuda que le toca al Gobierno aragonés asciende a 100 millones de euros.
3-. COMUNIDAD VALENCIANA, UN 87% MENOS: Según informa Alberto Caparrós, la Generalitat Valenciana ultima un proceso de reestructuración de su sector público empresarial, compuesto por un total de 46 sociedades mercantiles que antes de que acabe el actual ejercicio se fusionarán en seis entes. Esta operación no incluye al grupo Radio Televisión Valenciana (RTVV) y a la Agencia Valenciana de Turismo (AVT) que se mantendrán como empresas independientes, aunque también ejecutarán procesos de adelgazamiento de su estructura. El Gobierno que preside Alberto Fabra prevé generar un ahorro total de 120 millones a través de un proceso de fusiones, absorciones y liquidaciones de empresas que, finalmente, configurarán una única corporación empresarial compuesta por seis holdings divididos por áreas de negocio: promoción cultural y ocio, bienestar social, apoyo a sectores productivos, transporte, medio ambiente y construcción y gestión de infraestructuras.
Conforme avanzó ABC el pasado 13 de marzo, el plan de la Generalitat contempla reducir a la mitad la plantilla de empleados que desempeñan su labor en las empresas públicas. De acuerdo con los últimos datos facilitados por el Gobierno valenciano, la medida implicará a 5.000 trabajadores, entre los que se incluirán los afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ultima RTVV. La Generalitat, además, ha equiparado el sueldo de los directivos de las empresas públicas para que ninguno rebase el tope salarial que marca el presidente autonómico –no supera los 68.000 euros brutos anuales- y ha comenzado el proceso de reestructuración en algunas empresas públicas donde ya se han puesto en marcha los primeros ERE. Son los casos del Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA), que prescindirá de 250 trabajadores, y de la empresa encargada de la construcción de colegios públicos (Ciegsa), que hará lo propio con otros ochenta empleados. Las condiciones de los despidos estarán reguladas por la nueva reforma laboral, que establece indemnizaciones de veinte días por año trabajado. El Gobierno autonómico sostiene que su voluntad pasa por «adelgazar la Administración bajo el concepto de la eficiencia y el mantenimiento de los servicios esenciales para los ciudadanos».
La reestructuración es la siguiente: integración de las empresas Gesma y las Fundaciones Hospital Son Llàtzer, Hospital de Manacor y Hospital Comarcal de Inca; fusión del Institut d’Estudis Baleàrics y el Cofuc; fusión de Semilla e Ibabsa; fusión del ParcBit, Bitel,Cidtur, Fundació Ibit e IDI; fusión de la Agència de Cooperaciò Internacional y la Fundació Balears a l'Exterior; fusión de la Fundación Mateu Orfila d'Investigació en Salut y la Fundació d'Investigació Sanitaria de les Illes Balears Ramon Llull; fusión de la Fundació Illesport y el Consorcio Escola Balear de l’Esport; fusión de l’ATB y la Fundación para el Desenvolupament Sostenible; y la disolución de 22 consorcios, además de la agrupación de otros 57 consorcios.4-. BALEARES, UN 54,7% MENOS: También el Gobierno balear está dando los últimos retoques a un plan de reestructuración del sector empresarial público. Antoni Limongi, corresponsal de ABC en Baleares, informa de que el Govern balear reducirá en base a ese programa las empresas del sector público de 168 a 76.Actualmente el sector público balear cuenta con 168 empresas sumando consorcios, fundaciones, entes instrumentales, organismos autónomos y sociedades mercantiles. El ajuste del Gobierno balear previsto es quepase a 76. Este proceso de reducción se está ya produciendo, aunque a día de hoy no se disponen de los datos del trabajo efectuado hasta el momento. Esta medida, que se desarrolla en un proceso gradual de negociación particular con cada organismo,supone un ahorro de 115 millones de euros.
5-. PAÍS VASCO, la «tijera» en el gasto corriente, con un 20% menos: Al llegar a Ajuria Enea, el Ejecutivo de Patxi López se encontró en 2009 con una magna estructura pública, plagada de empresas, entes y fundaciones «amigas», herencia de treinta años de gobiernos del PNV. Los socialistas, impulsados desde fuera por el PP vasco, se comprometieron a reducir drásticamente lo que denunciaron como un entramado empresarial de «chiringuitos» nacionalistas, que los de Antonio Basagoiti cifraron en al menos 555 organismos controlados o participados por la Administración pública vasca, según informa Itziar Reyero desde Bilbao.
También informa, según fuentes del Gobierno vasco, de que en la práctica, la «tijera» se ha dedicado sobre todo a contener el gasto corriente, con una reducción cercana al 20%. El mayor ahorro se ha producido en los departamentos de Industria y Agricultura, que eran también los más «abultados» en sociedades públicas y semipúblicas. En concreto, la agencia para la promoción y reconversión industrial SPRI se ha visto «adelgazada» en cuatro sociedades, pasando de 29 a 25, tras suprimirse en Vizcaya el Centro de Empresas de Zamudio y tres «industrialdeas» -entes comarcales para la gestión y promoción de suelo industrial- en Vizcaya y una en Álava.
En Agricultura, la otra consejería «agigantada» por el PNV, con hasta 43 empresas públicas y un presupuesto propio de 84 millones de euros, el cinturón de ajuste ha propiciado la salida del Gobierno vasco de hasta 16 sociedades.
6-. EN CANARIAS, UN 83,6% MENOS: Desde el archipiélago canario, Mercedes Ramosinforma de que el Gobierno regional aprobó el pasado mes de febrero nuevas medidas de racionalización dirigidas a las sociedades mercantiles públicas con el objetivo de reducir en cuatro años el 45% de los costes directos que generan las empresas y fundaciones públicas dependientes de la Administración autonómica canaria. Según la programación prevista, entre 2011 y 2014 se reducirán en torno a 100 millones de euros las transferencias al sector público. A su finalización, el sector público empresarial canario quedará reducido a 16 sociedades mercantiles.
A diciembre de 2011, el sector público de la Comunidad Autónoma de Canarias estaba integrado por 98 entes, de los cuales un 43,2% lo constituyen sociedades mercantiles, un 23,7% fundaciones y otras instituciones sin fin de lucro, un 13,4% consorcios y, el resto, un 19,7%, engloba entes Públicos, organismos autónomos, entidades públicas empresariales y otros entes dependientes de la comunidad.La programación prevista establece la enajenación de activos por valor de 49,7 millones, la venta de la participación en el capital social de dos sociedades (Gestur Tenerife y Gestur Las Palmas), así como la desinversión en 21 sociedades mercantiles participadas. Además se prevé un ajuste en las estructuras organizativas de 14 empresas. Con carácter general para todas las sociedades, se redimensionan los órganos de administración, reduciendo a siete el número máximo de miembros de los consejos y recortando en un 10% los gastos de dirección. También de forma genérica, se adoptan directrices en materia de negociación colectiva con el fin de armonizar las condiciones laborales y aumentar la productividad. Entre otras actuaciones, se fija un mínimo de 37,5 horas semanales de trabajo, se suprimen planes de pensiones y seguros médicos, se establece la edad de jubilación forzosa a los 65 años y se articula un tope retributivo para los directivos.
Por otro lado, el acuerdo de Gobierno incluye la culminación del proceso de disolución de tres sociedades. Se trata de la Sociedad Anónima de Promoción del Turismo, Naturaleza y Ocio (Saturno), Canarias Congress Bureau Maspalomas Gran Canaria (CBB Maspalomas) y Canarias Congress Bureau Tenerife Sur (CBB Tenerife). Estas empresas, que en la actualidad no tienen actividad alguna, se unen a las ya extinguidas Fundación Canaria para la Prevención e Investigación de las Drogodependencias, Fundación Canaria para el Conservatorio Superior de Música de Canarias y Fundación Canaria para la Promoción de la Educación. Con la disolución de estas seis entidades, se da cumplimiento al plan aprobado por el Gobierno de Canarias el pasado mes de marzo de 2011 y, en consecuencia, al compromiso establecido en su momento con el Ministerio de Economía y Hacienda.
7-. CASTILLA-LA MANCHA, YA SE HA SUPRIMIDO UN 17%: Desde Toledo informa de la situación María José Muñoz. El anterior Gobierno socialista de Castilla-La Mancha, que presidía José María Barreda, llegó a formar un entramado de empresas públicas y fundaciones cercano al centenar, suponiendo en muchos casos una agencia de recolocación para cargos socialistas y, sobre todo, vías de escape de miles de millones que la Comunidad Autónoma no podía permitirse, a tenor del enorme déficit que se encontró el nuevo Ejecutivo tras las elecciones de mayo de 2011. La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, se comprometió a reducir al máximo los entes públicos de la región y, en este sentido, está trabajando el Ejecutivo castellano-manchego. Fuentes cercanas al Gobierno regional han confirmado a ABC que ya se han extinguido 8 empresas públicas; 6 están en proceso de extinción y 3 en proceso de fusión. Entre los entes extinguidos destacan la Fundación Centro Regional de Diseño de Castilla-La Mancha, la Fundación Miguel Fisac y la Fundación Virtus de Formación, Innovación y Desarrollo Tecnológico.
Hace unos días, la Junta de Comunidades anunció que la Consejería de Fomento pasará de tener cuatro empresas públicas dependientes a una sola. Así, se pretende fusionar la Empresa Regional de Suelo y Vivienda de Castilla-La Mancha (ERE), la Sociedad de Carreteras, la Agencia de la Energía de Castilla-La Mancha (Agecam) y la Empresa Pública Gestión de Infraestructuras (Gicaman). La consejera de Fomento,Marta García de la Calzada, detalló que la deuda total de estas cuatro empresas asciende a 1.434 millones de euros.
El portavoz del Gobierno regional, Leandro Esteban, ha confirmado que esta operación es un «paso más» para redimensionar el sector público de la región. El también consejero de Presidencia y Administraciones Públicas recordó que el sector público de Castilla-La Mancha ha crecido en los últimos cinco años de una manera «sumamente disparatada». Una estructura con cerca de 100 empresas y organismos públicos que calificó de «numéricamente inasumible».
8-. EN CANTABRIA, UN 51,2% MENOS A FINALES DE 2012: Cantabria pretende acometer una profunda remodelación del sector público empresarial a lo largo de este ejercicio. De hecho, según informan fuentes de la Presidencia del Gobierno cántabro, se ha presentado un completo programa de actuaciones –aprobado el pasado 16 de febrero- y remitido al Parlamento regional para llevar a cabo la poda de contención en el gasto público en este sector. Según detallan a este periódico fuentes de la Consejería de Economía del Gobierno presidido porIgnacio Diego, el plan pasará por reducir de 45 a 22 los entes y organismos públicos con fecha de 31 de diciembre de 2012.
La propuesta íntegra de reestructuración del sector público empresarial y fundacional 2012 contempla la liquidación, entre otras entidades, de Gestión Energética de Cantabria, S. L. (Genercan), la Empresa Cántabra para el desarrollo de las nuevas tecnologías de la Administración, S. L. (Emcanta), de Empredinser, S.L.U.; Santander Centro Abierto, S.A.; Torrelavega Centro Abierto, S.A.; Suelo Industrial La Pasiega, S.L, Ecoparque Mioño, S.L., y Fundación Fondo Cantabria Coopera (FFCC). Además, este programa de actuaciones en el tejido empresarial y fundacional público, incluye la fusión de diversas entidades, como la Sociedad Regional de Cultura y Deporte, la Sociedad Gestora del Año Jubilar Lebaniego, El Soplao S.L., y la Sociedad Regional de Turismo, S. A., entre otras muchas entidades.
9-. CASTILLA Y LEÓN, UN 29% MENOS: Según informa José María Ayala desde Valladolid, la Junta de Castilla y León prevé un ahorro de casi 20 millones de euros con la reestructuración de once entes del sector público, mediante su extinción, fusión o absorción, medida que se complementará con la limitación de los sueldos, que se equipararán a los de secretario general (66.000 euros al año). Así figura en el Plan de Ajuste enviado el pasado lunes al Gobierno y presentado este jueves 3 de mayo por la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo.Del inventario de 106 entes, explicó que sólo pueden actuar en 38, dado que carece de mayoría en otros 27, cuatro corresponden a las universidades públicas, de las que dependen a su vez 37 organismos. De manera que la extinción, fusión o absorción afectará a 11 de esas 38 (29%), por el que computa un ahorro de casi 20 millones de euros.
10-. GALICIA PASARÁ DE 153 A 86, UN 43,7% MENOS: Desde Santiago de Compostela,Evaristo Amado informa de las novedades en el caso gallego, ya que el presidente Alberto Núñez Feijóo anunció este mes una nueva fase para eliminar o reformar otros 25 entes públicos. Desde la llegada de Feijóo al poder en 2009, la Xunta ha suprimido seis Consejerías (de las 14 de Emilio Pérez Touriño han quedado 8); ha rebajado de 125 a 66 el número de altos cargos del Ejecutivo y eliminado o refundido hasta octubre del pasado año 42 organismos de los 153 computados en julio pasado (34 de ellos son fundaciones comarcales, integradas en la Agencia de Desarrollo Rural). La Xunta ha anunciado una segunda fase de «adelgazamiento», con la supresión de los tres «vicevaledores» (los ayudantes de la figura que en Galicia equivale al Defensor del Pueblo) y del CES, entre otros. Se han reducido a 5 los 52 delegados territoriales.Así, Excal se fusiona en Ade, Sotur con la Fundación Siglo y la Fundación para la Enseñanza de las Artes de Castilla y León (Arcyl) con la Fundación Universidades. Entre las que desaparecen están Appacale (sus funciones las asume el Itacyl), la Fundación Ciudadanía Castellano y Leonesa en el Exterior y Cooperación al Desarrollo, la Fundación Anclaje, la Fundación Centro Regional para la Calidad y Acreditación Sanitaria y la Fundación Hospital Clínico Veterinario. Además, se producirá la reordenación de la Fundación Santa Bárbara, los Centros Europeos de Empresas e Innovación y Siemcalsa. Tanto Del Olmo como el consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, insistieron en que en este momento no se puede precisar el número de trabajadores afectados, ya que antes de la extinción o fusión habrá un proceso de negociación y unos trámites administrativos.
En global, han desaparecido: 34 fundaciones para el desarrollo comarcal (baixo Miño, Verín, Consagrada, Ribeiro, Terra Chá, Terra do Deza, Carballiño, Ancares, Terra de Lemos, Celanova, Ordes, Mariña Occidental, Mariña Central, Mariña Oriental, Paradanta, Terra de Caldelas, Ulloa, Arzúa, Valedoras, Ortegal, Melide, Terra de Trives, Santiago, Eume, Morrazo, Noia, Muros, Betanzos, Chantada); el organismo Augas de Galicia y el ente público Empresa Pública de Obras y Servicios Hidráulicos se fusiona en la entidad pública empresarial de nombre Augas de Galicia; la Agencia Gallega de Innovación se crea cerrando la Dirección General de Investigación y la Fundación para el Fomento de la Calidad Industrial; y el Instituto de Estudios del Territorio asume la Dirección General de Sostenibilidad y Paisaje, la Subdirección de Sistemas de Información Territorial de Galicia y la Comisión de Sistemas de Información Geográfica y Cartográfica.
11-. MADRID, UNA VEINTENA MENOS DE ORGANISMOS: La Comunidad de Madrid ha ahorrado 2.200 millones de euros desde 2008 gracias al Plan de Austeridad que se puso en marcha hace cuatro años, según informa Miguel Oliver. Durante este tiempo, el Ejecutivo deEsperanza Aguirre ha suprimido una veintena de empresas públicas, 24 puestos directivos y 83 órganos colegiados o consultivos. Entre las entidades destacan Promomadrid, el Centro de Transportes de Coslada, Tecnoalcalá y Ledesma. El pasado 1 de enero, además, también se suprimió la Agencia Madrileña de la Emigración y el Tribunal de Defensa de la Competencia.
En Vicepresidencia, Consejería de Cultura y Deporte y Portavocía del Gobierno se extinguieron el Consejo de la Juventud, y se disolvió Alcalá Natura 21. Por otra parte, la empresa pública Hidroser, Servicios Integrales del Agua, se fusionó con Canal Extensia. En lo referente a la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, se extinguen el Patronato Madrileño de Áreas de Montaña y el Instituto Madrileño de Administración Pública, integrándose el conjunto de sus bienes, competencias y personal en la Consejería. De la misma manera se ha disuelto la Sociedad Campus de la Justicia. En la Consejería de Economía y Hacienda se extinguió el ente público Instituto Madrileño de Desarrollo (Imade). Sus competencias se integraron en diferentes unidades administrativas de la Comunidad. También se disolvió Turismo de Madrid, el Mercado Puerta de Toledo S.A., el Consorcio Escuela de Hostelería La Barranca y la Agencia Financiera de Madrid.
Por otra parte, se ha puesto a disposición de la iniciativa privada la totalidad de la participación de la Comunidad en el capital social de Centro de Transportes, Tecnoalcalá, Promomadrid, el Consorcio Centro de Laboratorios y Servicios Industriales de Madrid, Capital Riesgo Madrid, Inicap y Cemesa. En la Consejería de Transportes e Infraestructuras se integra Aeropuertos de Madrid en la empresa pública Mintra. En la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio se fusionarán en una nueva empresa las sociedades mercantiles Arpegio, Invicam y Tres Cantos S.A. y se ha enajenado la participación de la CAM en Ledesma (Gestión y Desarrollo del Medio Ambiente de Madrid). En el área de Sanidad , se extinguió el Instituto de Nutrición y Trastornos Alimentarios de la CAM, que se integró en el Servicio Madrileño de Salud. Además, se unió el Defensor del Paciente en la Dirección General de Atención al Paciente. Por último, se extinguieron el Consejo de la Mujer y el Instituto Regional de Cualificaciones Profesionales, dependientes de la Consejería de Mujer, Empleo e Inmigración. Esperanza Aguirre ya ha insinuado en un par de ocasiones que el siguiente organismo que podría desaparecer sería el Defensor del Menor de la Comunidad.
12-. EXTREMADURA, OBJETIVO EL 50%: En la economía «de guerra» implementada por el popular José Antonio Monago al recalar a la Presidencia de la Junta extremeña el pasado verano, comenzó por rebajar de 11 a 7 las consejerías, suprimir en un 50% de los directivos y cargos públicos y acabar con la «mochila de privilegios» que arrastraban estos, además del personal eventual del Gobierno de Extremadura, cuando cesaban en sus puestos. El ahorro para las arcas regionales se fijó en una horquilla de un 10 a un 20% a través de estas partidasy de otras acciones, como la eliminación de las secretarías de Extremadura en el mundo; la de Estudios para la Paz y la de Coordinación de Asuntos Africanos, que se incluyeron en un solo departamento que se ocupa de la acción exterior de la región y de las relaciones con la Unión Europea.
El mismo porcentaje del 50% fue el señalado por el plan de Monago para la reducción de las empresas, organismos y entes públicos. «Para conseguir la disciplina y el rigor en la ejecución presupuestaria en el Gobierno se creará una Oficina de Control Presupuestario dependiente del Parlamento y se impulsará en la Asamblea de Extremadura una Comisión de Seguimiento y Control del Sector Público Empresarial», estableció ya en su discurso de investidura. 

En la actualidad, según fuentes del Gobierno de Extremadura consultadas por este periódico, se está valorando la red de empresas públicas dependientes del Ejecutivo y su viabilidad, por lo que a lo largo del año 2012 se tomarán diferentes decisiones para su reestructuración. No obstante, hasta el momento, ya se ha acometido la reestructuración en lo que concierne al número de personal directivo y su sueldo. Por ejemplo, en julio de 2010, el anterior Gobierno decidió una reestructuración de las empresas públicas agrupándolas en un solo conglomerado bajo la matriz GPEX. Hasta septiembre de 2011, tenía 14 áreas de gestión, que se correspondían con las antiguas empresas que formaban parte del grupo antes. Ahora tiene cinco áreas de gestión. La reducción se ha producido fundamentalmente en cargos directivos, ya que ahora sólo hay un gerente y un jefe de área. Antes, además del presidente del grupo de empresas, cada firma tenía su cúpula directiva. Durante 2011, el número medio de trabajadores ascendió a 1076. A fecha de hoy, la plantilla de GPEX asciende a poco más de 700 trabajadores, que realizan encomiendas de gestión con la Administración Pública.
En el proceso de reestructuración del sector público empresarial de Extremadura también se han extinguido dos sociedades mercantiles y cinco empresas públicas que existían se han aglutinado en una sola: Extremadura Avante. En esta primera fase de reestructuración (porque el proceso aún continúa), se ha prescindido de seis puestos de máximo poder decisoriodentro de la estructura jerárquica de las sociedades que integran Avante. Esta medida, junto con el resto de acciones de reestructuración en materia de personal del sector público empresarial, ha supuesto un ahorro de 1,3 millones de euros.
Por otra parte, la Consejería de Fomento tiene dos empresas que dependen de ella, son Gisvesa y Urbipexsa, y ahora el gerente es el mismo para las dos. Además, trabaja con empresas dependientes de GPEX, como el Área de Turismo (antes Turextremadura) cuyo gerente también se ha suprimido.
13-. NAVARRA, UN 66% MENOS: Según informa Pablo Ojer desde Pamplona, el Gobierno de Navarra anunció hace ahora un año la reducción del número de empresas públicas en un 66% para que se quede en un tercio de las que había en la legislatura precedente. Este proceso se fue dando a lo largo de estos doce meses y el número de empresas públicas pasaron de 38 a 13 mediante fusiones entre ellas. Con esta medida, el ahorro previsto era de 28 millones de euros. Además, el número de consejeros se dejó en algo menos de la mitad, pasando de 322 a 156.
Un nuevo organismo, la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN) se encarga de coordinar las 13 empresas. Al constituirse un Gobierno de coalición tras las elecciones autonómicas del pasado mes de mayo, ocho de estas empresas están en manos de los regionalistas de UPN y cinco están dirigidas por lo socialistas. La CPEN está dirigida por un miembro de UPN. También se ha limitado de forma importante la remuneración de los gerentes de estas empresas. Se han dividido en cuatro categorías, según su importancia y complejidad. Los gerentes que más cobrarán tendrán un salario de 77.000 euros brutos al año con un incremento de hasta el 50% en función de variables y objetivos. Los gerentes de la categoría B ganarán 66.000 euros con hasta un 40% en variables y objetivos. Quienes dirijan las empresas del grupo C, cobrarán 57.750 euros con unos complementos del 30% y los del grupo D, 55.000 con un posible incremento de hasta el 15%.
14-. LA RIOJA, UNA ENTIDAD MENOS: El plan riojano para el ajuste de empresas públicas se publicó al renovar en el liderazgo Pedro Sanz. En esta Comunidad y según informan fuentes de la Presidencia, al inicio de la presente legislatura se suprimió Ader Infraestructuras (la Agencia para el Desarrollo Económico de La Rioja). Otras medidas presentadas por el mandatario autonómico conllevarían un ahorro de más dde 27 millones de euros, con la reducción de consejerías y del 0,5% del personal de la Administración regional, que ya se han llevado a cabo esta legislatura.
**Asturias y Andalucía anunciarán sus respectivos programas tras la constitución de los nuevos Gobiernos autónomos resultantes de las elecciones del pasado 25 de marzo.
ABC

Europa avista un cambio de rumbo


Una crónica sobre Europa publicada unas horas antes de las elecciones en Francia y Grecia, dos países clave del continente por distintas razones, tiene que ser por fuerza una especie de remiendo de aquel maravilloso poema de Kipling. Si pasa esto, si sucede esto otro, si los pronósticos se cumplen: todo conduce irremediablemente hacia el condicional, todo está pendiente de que el guión se cumpla. Y aun así el viento ha cambiado, y ese cambio es irreversible, cruce quien cruce las puertas del Elíseo, gane quien gane en Atenas. A la espera del dictamen de las urnas en Francia, segunda potencia europea y tradicional contrapeso de Alemania, y en Grecia, origen y estación de destino de esta crisis desmesurada y proteica, ese giro se sustenta sobre un doble eje. Uno: la política alemana del rigor fiscal a ultranza ha puesto a Europa al límite; el renovado impulso político de Francia y la tozudez de los hechos (con media Europa en recesión) obligan a Berlín y Bruselas a modificar el credo tras dos largos años predicando la bondad de los recortes. Y dos: el péndulo político empieza a oscilar. La izquierda llama a la puerta, aunque solo sea por el implacable castigo de la crisis sobre los partidos que gobiernan, con un electorado escarmentado por la sobredosis de tijera.
El declive de la coalición alemana obliga a Merkel a matizar su discurso    Pensar en el futuro de Europa sin la socialdemocracia es como hablar de Hamlet sin el Príncipe; del Quijote sin Sancho. Pero pensar en el presente es fácil. Solo cinco países europeos (Dinamarca, Austria, Bélgica, Eslovenia y Chipre, apenas el 5% de la población del continente) están gobernados por la izquierda, que ha perdido tres de cada cuatro elecciones desde que empezó la crisis: cosecha 19 derrotas desde 2007, nada menos. Si el candidato socialista, François Hollande, confirma mañana en las urnas lo que dicen las encuestas, “veremos el inicio de un cambio de ciclo en Europa, que después deberán confirmar Holanda, Italia y, en otoño de 2013, Alemania”, asegura el vicepresidente de la Comisión y ex secretario general del PSOE, Joaquín Almunia. Ese nuevo ciclo arrancó ayer con la derrota de los conservadores en las municipales británicas.
Los favorables pronósticos para la izquierda y esa nueva brisa austerida deuropea que empuja al continente a completar la necesaria  con políticas de estímulo pueden verse como dos caras de la misma moneda. Charles Kupchan, investigador del Consejo de Relaciones Exteriores —uno de los institutos más influyentes del mundo—, explica que Francia y Hollande han sido catalizadores de esa doble hélice: “Por un lado se atisba esa venganza de la izquierda, aunque solo sea porque la crisis seguirá tumbando Gobiernos y la gran mayoría de Europa está liderada ahora por partidos conservadores.
Pero lo más importante es que buena parte de ese viraje va más allá de la ideología. Veremos a Gobiernos como los de España y Reino Unido aliarse contra las políticas que ha impuesto Alemania, con ese acento tan marcado por la austeridad que de momento no da resultados”. Pero atención: “Puede que las consignas miopes relacionen las políticas de crecimiento con la izquierda y la austeridad con la derecha, pero en los últimos años se ha demostrado que esas fronteras son difusas. La derecha va a tratar de arrebatar a la izquierda esa bandera, como ha hecho con otras. Incluso si repite Nicolas Sarkozy esa nueva política económica no tiene marcha atrás”, avisa Kupchan desde Washington.
En las últimas semanas se ha instalado en Bruselas y en algunas de las más importantes capitales europeas la sensación de que Hollande puede acabar de un plumazo con las crisis gemelas de Europa —económica y política—, en un 6 de mayo que se adivina crucial para la crisis del euro y ese debate recuperado entre austeridad y crecimiento. De paso, una victoria de Hollande supondría el primer aldabonazo para esa regeneración de las izquierdas, que llevan dos décadas vagando como verdaderos fantasmas. En fin, todo cuadra: si gana Hollande a Alemania no le quedará más remedio que abrir la mano y empezar a hablar —de veras— de crecimiento, ante la constatación de que media Europa sufre ya la recesión y el paro en carne viva. Las elecciones en Grecia empujan en la misma dirección. El riesgo de que suban demasiado los partidos extremistas (y por lo tanto, de una improbable salida del euro) no es óbice para que la mayoría de los análisis coincida en que al final los partidos proeuropeos acabarán formando Gobierno, y que la Unión premiará esa estabilidad con un guiño a favor del crecimiento para sacar la economía griega de la depresión.
¿No puede ser prematuro hablar de un frente anti-Merkel? “Hollande aglutina ese frente con un mensaje claro: no basta con la austeridad. Y los partidos socialdemócratas europeos se frotan las manos”, explica Ulrike Guérot, investigadora del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. El analista Moisés Naím advierte de los peligros que se asocian a ese análisis. “La austeridad per se no es mala ni buena, depende de cómo se aplique.Incluso las elecciones regionales en Alemania ayudan a cuadrar el círculo: las encuestas constatan el declive de la coalición de Gobierno que lidera Merkel, lo que obligará a la canciller a matizar su discurso fundamentalista con la austeridad ante la necesidad de una gran coalición con los socialdemócratas del SPD. En Alemania ya hay, de hecho, una gran coalición: el Gobierno necesita el apoyo del SPD para aprobar el pacto fiscal, fabricado en Bruselas a imagen y semejanza de los deseos de Merkel.
Lo mismo le pasa al crecimiento. El problema del debate que ha abierto Hollande es que está muy poco matizado, está demasiado ideologizado, demasiado esquematizado, basado en eslóganes austeridad-derecha, crecimiento-izquierda. Es más fácil hacer política económica en la oposición. Está por ver cómo va a reflejar la izquierda francesa sus ideas si gobierna; de momento nadie sabe por dónde va a salir Hollande, apenas tenemos vislumbres de lo que piensa. Lo bueno es que por fin se habla de cosas interesantes en Europa. Lo malo es que el debate es lo suficientemente difuso como para que tantas expectativas acaben decepcionando”.
Ese juego de equilibrios es demasiado frágil como para pensar que todo está atado y bien atado a horas de dos citas cruciales. Grecia, la cuna de la democracia, y Francia, esperanza de antítesis alemana en Europa, velan armas. En los mercados, que votarán a su manera tan pronto como el lunes, se abre paso otra teoría: “No hay margen para nada en Europa, y mucho menos en Francia; como mucho, lo hay para un cambio de léxico que permita hablar de crecimiento sin poner demasiado dinero. Los países que más lo necesitan no tienen credibilidad para endeudarse y a los alemanes les da miedo hacerlo”, explica Myles Bradshaw, del gigantesco fondo de deuda pública Pimco. “Habrá crecimiento, pero a la manera de Merkel, sobre todo con reformas a la alemana”, vaticina. Puede que al final toda esa necesidad de acompañar la austeridad con estímulos acabe simplemente en eso, en más reformas.
“En Francia hacemos revoluciones, no reformas”. Pero esa última frase no es la de un analista. Ni siquiera de Hollande o Sarkozy. Es de Napoleón.
EL PAIS

Un país rico con miedo al futuro


Cuentan los periódicos franceses que mucha gente estos días está yendo a los notarios para hacer donaciones a sus hijos. Temen que si François Hollande gana hoy las elecciones, el Estado se convertirá en un monstruo recaudador que les robará el dinero. Lo curioso es que no solo son los millonarios quienes lo hacen; también obreros y pequeños comerciantes temen por sus ahorros. “Será peor que en el 81”, decía el otro día una rica hacendada de provincias en el diario Libération, rememorando la victoria de François Mitterrand, único socialista que ha presidido la República desde la posguerra.
 El viejo pánico a la voracidad de la izquierda ha regresado a esta Francia decadente y venida a menos, pero todavía más enferma de riqueza que de pobreza. Azotada por la crisis y el paro, aunque en mucho mejor situación que sus vecinos del sur, la fibra profunda de la segunda economía del euro se mueve hoy entre la cerrazón, el inmovilismo, el recelo a Europa, la obsesión por la pérdida de identidad, la disolución de las patrias y la desaparición de las fronteras.
Pese a todo, la riqueza y el bienestar se miden todavía en ejemplos que dejan atónito al visitante: el Estado aún paga sueldos a los artistas (ya sean nacionales o extranjeros) mientras estos no trabajan, los funcionarios hacen 35 horas semanales y mantienen el sueldo intacto, y en plena campaña electoral, con los dos candidatos compitiendo en promesas proteccionistas, París lleva dos semanas paralizada y sin coches porque ha habido vacaciones escolares de primavera.
Francia asiste como si fuera una isla desmembrada del continente a la decadencia europea y al nuevo reparto de la influencia mundial decidido por la globalización. Resulta curioso, porque Disney acaba de cumplir 20 años en las lluviosas afueras de París y es hoy el primer destino turístico de Europa y da trabajo a 14.000 personas; Catar invierte millones de petrodólares en el fútbol, las armas, la política o los suburbios de las ciudades, y las empresas francesas han colonizado durante siglos África, las Antillas y Oceanía, pero los franceses siguen teniendo miedo del mundo exterior. La pregunta es: ¿qué deberíamos sentir los demás?
Nicolas Sarkozy ganó las elecciones presidenciales de 2007 prometiendo a los franceses la gran ruptura y una revolución liberal. Cinco años después, Francia ha perdido su triple A, la deuda pública ha batido todos los récords conocidos y roza el 89% del PIB, el paro ha aumentado en un millón de personas y el déficit se sitúa en el 5,2% mientras el país crece al 1%.Nicolas Sarkozy ha invocado cientos de veces la palabra España para atemorizar a los votantes con el presunto despilfarro que supondrá la victoria de François Hollande. Sabe muy bien que los franceses temen acabar como los españoles, los griegos o los portugueses. Dejando aparte que Hollande propugna el fin de la austeridad a perpetuidad pero ofrece casi las mismas recetas de gastos e ingresos que Sarkozy para los próximos cinco años (solo que con una distribución más justa y un plazo más suave: déficit cero en 2017 frente al 2016 de Sarkozy), y obviando el cinismo que supone que fuera el mismo Sarkozy uno de los cómplices que obligó a la España gobernada por José Luis Rodríguez Zapatero a abrazar las tesis del rigor mortis de Angela Merkel, resulta cuando menos irónico que el presidente saliente trate de presumir de buen gestor.
Sin una estrategia industrial, con una competitividad mediocre y habiendo renunciado a liberalizar y a apostar por la educación y la innovación, el milagro Sarkozy ha quedado limitado a aguantar el tirón. Durante cinco años, la derecha ha fracasado en el intento de reparar un ocaso lento e inexorable que, como en los años treinta del siglo XX, ha instalado en los pliegues más profundos del país una marcada fragmentación política.
Cabalgando la política del chivo expiatorio, la populista xenófoba Marine Le Pen y el populista de origen húngaro Sarkozy han atizado el miedo hacia el otro, vendiendo a sus votantes una especie de Línea Maginot imaginaria y aldeana: nada de espacio Schengen, nada de libre comercio, nada de deslocalizaciones. Francia será forte. Se aislará del mundo, volverá la grandeur y todos podrán leer a Stéphane Camus (Sarkozy quiso decir Albert, pero tuvo un lapsus).
Pero basta visitar el gran feudo norteño de Marine Le Pen, Hénin-Beaumont, una mancomunidad que agrupa a 14 municipios y 125.000 habitantes, y su región, Norte Paso de Calais, para darse cuenta de que el 18% del voto del Frente Nacional en la primera vuelta es en gran medida un grito de socorro contra la crisis y un mensaje de protesta contra los dos grandes partidos, la UMP y el PS, que se reparten el poder presidencial y municipal en el país.A veces se diría que Sarkozy ha perdido el sentido de la realidad y cree de verdad que Francia estará mejor sola que dentro de Europa. Hace solo dos meses solo hablaba de copiar las reformas del excanciller alemán Gerhard Schröder, y ahora copia y pega las ideas de Marine Le Pen. Todas, salvo la salida del euro y el regreso al franco. Hasta ahí no ha llegado, o al menos no había llegado el viernes, cuando se cerró este reportaje.
En los años setenta, Hénin-Beaumont era un territorio minero, una tierra de aluvión donde había inmigrantes españoles, italianos y marroquíes, húmedo y dominado por el Partido Comunista Francés. Cuando en los años ochenta se acabó la minería y llegó la modernidad con un polo industrial made in France (Renault, Faurecia, Samsonite, Metaleurop, pero también McDonalds y KFC), la pequeña ciudad pasó a ser un feudo socialista. Una vecina española, María Francisca González, recordaba el mes pasado que en 1981 “todo el pueblo se tiró a la calle para festejar la victoria de François Mitterrand”.
Pero las cosas cambiaron mucho en los últimos años. Desde 2008, la crisis, las deslocalizaciones y los cierres dispararon el paro en el pueblo hasta las cotas más altas del país, por encima del 15%. Las calles se llenaron de carteles de se vende y de locales de apuestas. El Partido Socialista local dejó de existir como tal en 2009 porque el alcalde, Gérard Dalongeville, fue encarcelado por corrupción, y la UMP, que siempre había estado ausente, siguió sin aparecer.
El hundimiento político, social y económico tuvo efectos inmediatos: en 2010, el Frente Nacional sacó aquí el 48% de los votos en las municipales; y en 2011, la ultraderecha superó el 51% en los comicios regionales, ganando en 21 de los 38 cantones de Pas-de-Calais y rozando el 80% en Beaumont. Marine Le Pen se convirtió en consejera regional e instaló aquí su base: el Frente Nacional había dejado de ser un club de ricos jubilados de la Costa Azul. Como hizo la Liga del Norte en Lombardía, la ultraderecha salía del ostracismo con el voto obrero. En la primera vuelta de las presidenciales, hace dos semanas, Le Pen sacó el 35% de los votos.González, tan roja y dispuesta como su madre republicana, acompaña al periodista a ver el camino que une los concejos hermanos de Hénin y Beaumont. “Este es el bulevar de la desolación”, dice. Mientras el coche avanza, hace el recuento: “Renault despidió a gran parte de su plantilla, Faurecia ha vivido huelgas y despidos, cerró Metaleurop después de tener dos años a los trabajadores bajo unas condiciones de seguridad lamentables, y con Samsonite fue peor: llegaron unos emprendedores de plantas solares, pero cogieron la subvención del Gobierno para las energías renovables y cuando formaron a los trabajadores cerraron la fábrica dejando en la calle a 1.500 personas. Los típicos patrones bandidos”.
El asalto frentista a esta tierra desolada debería haber desmontado el mito que afirma que la inseguridad ciudadana y la inmigración son los dos núcleos en los que se funden los votos y la ideología de la ultraderecha francesa: las clases populares de esta zona son en gran parte obreros en paro, inmigrantes o hijos de inmigrantes, y muchos votan a Le Pen. Ahora, en Hénin-Beaumont, solo hay dos sedes oficiales: la del Frente Nacional, un primer piso casi clandestino situado encima de una óptica, y la del Frente de Izquierdas del extrotskista Jean-Luc Mélenchon, que en la primera vuelta sacó aquí el 15% de los votos. Entre los dos frentes, el 50%.
En realidad, el relato de las fronteras de Sarkozy es una fantasía. Francia acude a las urnas con más pánico que esperanza porque la industria se ha desangrado (medio millón de empleos perdidos en cinco años), el paro ha crecido hasta el 10% —el presidente prometió bajarlo al 5%— y la balanza comercial cerró 2011 con un saldo negativo de 70.000 millones. Pero mientras los políticos llaman un día sí y otro también a replegar las velas proteccionistas de Europa, los funcionarios y sindicatos se resisten a apoyar la menor reforma, los habitantes de los suburbios no acceden al centro de las ciudades y las minorías y las mujeres siguen lejos del poder económico.
Ese es el balance real de Sarkozy, y lo que convertiría su victoria hoy en una monumental sorpresa o un síntoma de que realmente Francia está como estaba en los años treinta y la cosa no tiene buena solución.
Así y todo, lo cierto es que medio país no se fía de que los socialistas lo vayan a hacer mejor. Belén Cánovas, una treintañera que vive en el riquísimo distrito VII de París, cree que “sus ideas son buenas, pero cuando llegan al poder hacen muchas tonterías, como la semana de las 35 horas, que ha sido un desastre”. Su conclusión, en todo caso, es que “los franceses no son conscientes de la suerte que tienen. Tenemos un sistema social espléndido, pero la gente se sigue quejando. El problema es que creen que todo eso se puede mantener sin trabajar”.
Cerca de la Torre Eiffel, el quiosquero de la calle de Grenélle, monsieur Trulin, de origen árabe, afirmaba hace unos días que la gauche se llevará el gato al agua: “A la gente no le gusta la personalidad de Sarkozy. Aunque es muy inteligente, tristemente las clases medias no le quieren. Su ‘trabajar más para ganar más’ ha acabado siendo ‘trabajar más para pagar más’. Ganará la izquierda para hacer el trabajo sucio que hay que hacer, que es mucho”.
The Economist, sin embargo, ha dicho que sería mejor que ganara Sarkozy. Cinco años después, los gurús del liberalismo británico reconocen que su balance reformista ha sido mediocre, pero creen que Hollande es “muy peligroso para Francia y para Europa porque quiere mantener a toda costa el Estado social más caro del continente”, que cuesta el 56% del PIB.
Y así están las cosas: en solo unas semanas, Hollande ha pasado de ser apodado Flanby (un flan preparado) a ser un peligro para Europa. Pero muchos de los que le subestimaban han ido dando marcha atrás. Primero se dijo que vencería por defecto, por eliminación de un adversario muy impopular, pero desde que ganó la primera vuelta la percepción ha cambiado, y hoy toda Europa le ve como el político que se atrevió a decirle a Angela Merkel tres cosas: “Alemania no puede decidir sola en nombre de toda Europa”, “solo con la austeridad no vamos a ninguna parte” y “es urgente cambiar la política europea para crecer y crear empleo”.Hollande, afirmaba la revista, no tendrá las agallas necesarias para emprender las reformas que necesita Francia (mercado laboral, competitividad, descentralización...). Las mismas reformas, huelga decirlo, que Sarkozy no hizo mientras estuvo en el poder.
El panorama ha cambiado tanto que hoy Merkozy –ese gran invento de la mercadotecnia francesa— parece haber pasado a los anales antes de que los votantes certifiquen siquiera su muerte clínica. A su modo prusiano, Merkel y el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, se han puesto a pensar en el pacto por el crecimiento promovido por Hollande, y este extraño diálogo a distancia ha dejado a Sarkozy en claro fuera de juego. La canciller se ha mostrado favorable a reforzar la capacidad del Banco Europeo de Inversión y a utilizar los Fondos Estructurales de la UE para apoyar el crecimiento. Son dos de las cinco medidas que Hollande enviará por carta el 7 de mayo, si gana, a los jefes de Gobierno europeos. Las otras son los eurobonos (tremenda herejía), reabrir la discusión sobre el papel del BCE (anatema) y la tasa a las transacciones financieras.
La negociación francoalemana, anticipa el favorito, “será firme, pero amistosa”. Aunque Merkel advierte de que el tratado fiscal no se toca porque está en proceso de ratificación, los alemanes trabajan ya un apéndice al texto. Hollande ha dicho que Francia no ratificará el pacto si no se añaden medidas de estímulo. Y además, aun con la boca pequeña, se ha mostrado abierto a dar más fluidez al mercado laboral y a mejorar la eficacia del Estado, las dos reformas que Merkel y su mano derecha en Fráncfort vislumbran para Francia.
En tierra de nadie, a medio camino entre sus dos grandes vecinos: la rica, odiada y admirada Alemania, y la hoy pobre, austera y temida España, Francia deberá buscar fuera lo que no tiene dentro: posibilidades de invertir. Los economistas coinciden en que a lo máximo que puede aspirar ahora es a preservar su admirado y carísimo Estado social subiendo la presión fiscal y recortando (pero muy poco) el nivel de gasto.Hollande sabe bien una cosa: Francia no podrá crecer y por tanto no tendrá influencia si la UE no da un giro keynesiano y financia nuevas infraestructuras y la transición hacia la energía verde. Berlín prefiere las reformas estructurales para sentar las bases de un crecimiento a (muy) largo plazo. Pero si gana el peligroso Hollande, y Merkel pone las barbas a remojar, quizá también este fundamentalismo se relaje un poco.
Los dos candidatos favoritos lo saben bien, y la música de sus programas económicos suena casi idéntica. Hollande, acusado de manirroto por Sarkozy, ofrece un ajuste de 90.000 millones entre 2012 y 2017, con 50.000 millones de subida de impuestos y 40.000 millones de ahorro. Sarkozy, que presume de rigor y austeridad, ha enviado su Plan de Estabilidad a Bruselas con cifras muy parecidas, pero contando desde 2011 y equilibrando las cuentas en 2016: 115.000 millones de ajuste, repartidos en 75.000 millones de ahorro (milagroso, con una previsión anual del 0,4% de aumento del gasto), y 40.000 millones más de impuestos.
“Estamos en la fase del control presupuestario y obligados a reducir el déficit”, explica el economista Jérome Sgard, especialista del Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales (CERI), “y por eso las estrategias de Hollande y Sarkozy son muy parecidas: los dos piensan que el Estado social, la sanidad y el desempleo se pueden costear y preservar simplemente subiendo los impuestos y manteniendo el gasto al nivel de la inflación: y los dos creen que pueden salir de la crisis fiscal sin hacer reformas estructurales”.
Sí, a diferencia de España o Italia, en Francia nadie habla todavía de reformar el mercado de trabajo. En los programas de los favoritos no hay ni mención a las medidas que Alemania impone hoy al sur, que Schröder puso en marcha hace una década y que muchos consideran el secreto del éxito teutón. Quizá porque los franceses conocen mejor que nadie el poder de bloqueo de los sindicatos, lo más parecido es que Sarkozy plantea flexibilizar el sistema de prestación de desempleo (sometiendo la reforma a un referéndum para evitar el boicot sindical).
“Sería una medida muy impopular, y además Bruselas no nos lo exige porque cree que estamos mejor que los países del sur”, explica el profesor Sgard. “La ventaja de la economía francesa es que fiscalmente es mucho más sólida que la italiana, y no tiene el terrible problema español con los bancos atrapados en el sector inmobiliario”.
¿Y la desventaja? Que la distancia entre Francia y los países ricos del norte europeo —Alemania, Países Bajos, los escandinavos— ha ido aumentando sin cesar en los últimos años. “Crecemos mucho menos que Alemania porque no hemos apostado por los sectores adecuados, la tecnología avanzada, la innovación y la investigación. Estamos más o menos como Reino Unido, a mitad de camino entre el norte y el sur”, afirma Sgard.
Al ver el exitazo de The Artist e Intocable, cabe preguntarse si no será la excepción cultural el producto nacional que mejor se vende fuera… Junto a los bolsos de Louis Vuitton y otros lujos, claro. “No exageremos”, bromea Sterdyniak. “Todavía somos fuertes en turismo y agroalimentario, en trenes y aviones, y aún tenemos la química y la farmacia, aunque es verdad que la pérdida de competitividad y la ausencia de una política coherente han dañado nuestras industrias”.
Paradójicamente, si algo caracteriza a la Francia del siglo en el que se ha puesto en cuestión el Estado de bienestar es su elefantiásico sector público. Mantenerlo cuesta una fortuna, más de la mitad de la riqueza nacional: el 55,9% del PIB en 2011 (contra el 43,3% de media en los países de la OCDE). Comparado con el alemán, quizá parezca caro y poco eficiente, pero sigue siendo el orgullo y la joya de la República. La gran duda consiste en saber si es sostenible y por cuánto tiempo lo será ese mamut estatal que ampara a 65 millones de franceses de las turbulencias del capitalismo salvaje. En cualquier caso, no parece que Francia, gane quién gane el 6 de mayo y mande quién mande en Bruselas, vaya a convertirse en un paraíso ultraliberal a corto plazo. Sobre todo, si gana el peligroso Hollande.
Philippe Manière, autor del libro El país donde la vida es más dura(Grasset), ha escrito en el Financial Times que “la globalización está revelando la injusticia del modelo francés. La promesa de igualdad, central en el pacto republicano, ha sido traicionada porque siempre son los mismos quienes corren los riesgos (especialmente el de perder su trabajo), mientras otros disfrutan las oportunidades (buena carrera y buen salario). Y esto refleja la inmovilidad social de un país (…) donde los caminos del éxito están cerrados para los jóvenes, las mujeres, las minorías étnicas y los que no nacen en buenas familias”.
Esa distancia de las élites, alianza política, mediática y empresarial explica en buena parte el fenómeno del Frente Nacional y a la vez el del Frente de Izquierdas, porque los dos beben, más que del apoyo de nostálgicos fascistas y comunistas, que también del voto indignado y antisistema.
 AFP/EL PAIS

Decretan alerta en Haití tras fuertes lluvias


Tras las fuertes lluvias que se han registrado en Haití, las autoridades de ese país caribeño decretaron nuevamente este viernes el estado de alerta.
De acuerdo con una nota divulgada por Prensa Latina, los torrenciales aguaceros dejaron el pasado mes al menos 16 personas fallecidas, siete mil 600 evacuados y centenares de sembradíos y viviendas destruidos.
Según la Dirección de Protección Civil, los departamentos en mayor riesgo por las precipitaciones son los del norte y la región oeste.
El Centro Nacional de Meteorología indicó que las precipitaciones, provocadas por una vaguada al norte de la isla de La Española, continuarán durante todo el fin de semana.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha), de Naciones Unidas, informó el pasado lunes que las tormentas de la semana anterior provocaron serios estragos en los campamentos donde se encuentran los damnificados del terremoto de enero de 2010.
Al menos tres mil 400 familias de desplazados por el sismo fueron evacuados y unos mil 600 de ellos se vieron en una situación de alta vulnerabilidad por las aguas, aseguró la OCHA.
Las inundaciones, provocadas por la falta de alcantarillados y drenajes, pueden alcanzar entre dos y tres metros de altura, refiere la nota.
A inicios de mes, las lluvias dejaron otros seis fallecidos, unos 700 desplazados y un centenar de viviendas destruidas en la región norte de Haití.
La Ocha informó, a finales de marzo, que unos 65 mil damnificados del terremoto de enero de 2010 están en peligro por las precipitaciones y alertó además ante el peligro de que las aguas provoquen un pico en la epidemia de cólera.
El Ministerio de Salud informó que desde el inicio de las lluvias a inicios de esta semana se reportan al menos 150 casos cada día.
Esa enfermedad, cuyo primer caso se registró en octubre de 2010, costó la vida a más de siete mil personas y contagió a otras 500 mil, casi cinco por ciento de la población.
Entretanto, un grupo de científicos informó este jueves que la cepa del cólera en Haití pudiera estar mutando, lo que podría ocasionar un empeoramiento de la epidemia que azota a la población desde hace menos de dos años.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) revelaron que la situación pudiera agravarse por la transformación de la cepa del cólera, situación que ha generado alerta en la isla.
(AVN)

Al menos 16% de los franceses no saben a quién votar en segunda vuelta de presidenciales


Los franceses de ultramar comenzaron a votar hoy en la segunda vuelta de los comicios presidenciales, que se presentan muy reñidos entre Nicolas Sarkozy y François Hollande, un día antes de las elecciones en la metrópoli.

Los cerca de 1,7 millones de franceses de los territorios en el continente americano tenían cita con las urnas desde las 10.00 hora GMT para depositar su voto, en una elección considerada "histórica" por los medios de comunicación franceses, que destacaron el estrecho margen que los sondeos dan a ambos candidatos, el conservador Sarkozy y el socialista Hollande.

"El domingo, todo es posible", tituló hoy "Libération", mientras que "Le Figaro" hablaba en su portada del "destino de Francia" como el que se juega en las elecciones presidenciales, en las que Sarkozy intentará conseguir la reelección frente a Hollande, a quien los sondeos dan como favorito.

Sin embargo, la ventaja de este último se redujo en los últimos días hasta situarse en tan solo un mínimo de unos cuatro puntos por delante de Sarkozy en los sondeos que se publicaron en Francia hasta la medianoche del viernes, cuando concluyó una intensa campaña electoral marcada hasta el final por sorpresas.

Entre estas, destacada el anuncio del excandidato centrista François Bayrou, quien comunicó que votará por Hollande, con lo que dio un giro inesperado que puede modificar el sentido que se preveía que tendría el voto de los seguidores de su MoDem, un partido de centro con más inclinación natural hacia la gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP) de Sarkozy.

Desde el mediodía, hora de París, se votaba ya en Saint-Pierre et Miquelon, frente a las costas de Canadá, y posteriormente se permitió el acceso a los centros de votación de Guayana, Guadalupe, Martinica, Saint-Barthélemy, Saint Martin y representaciones diplomáticas galas en los países americanos.

Esta votación adelantada a la víspera en esas zonas del planeta con población francesa se organiza para evitar que, dadas las diferencias horarias, una coincidencia en el día con la de la metrópoli pudiera influir en el sentido del voto de quienes quedaran por depositar su papeleta.

Luego las votaciones continúan en la Polinesa Francesa, Wallis et Futuna y Nueva Caledonia, de manera que cuando los últimos colegios electorales cierren en esos territorios comenzarán a abrir los de la metrópoli, donde la votación se desarrolla desde las 08.00 horas locales del domingo (06.00 GMT).

En el día hoy, en que están prohibidas las manifestaciones políticas para hacer proselitismo electoral, Sarkozy y Hollande mantuvieron una agenda más calmada: familiar en el caso de la del presidente, pública en su feudo de Corrèze (centro-sur) para el socialista, que se dejó ver en un mercado.

Aunque el escrutinio de los votos se hará al cierre de las urnas, los resultados no se darán a conocer hasta este domingo a las 20.00 horas locales de París (18.00 GMT), cuando hayan cerrado todos los colegios de la metrópoli.

En total, cerca de 45,5 millones de electores (un censo similar al de hace cinco años) decidirán entre hoy y mañana quién será el nuevo presidente de la República para un nuevo período de cinco años.

Según todos los sondeos publicados antes del cierre oficial de la campaña -y en esta ocasión se publicaron una cifra récord de casi cuatrocientos- Hollande aventaja a Sarkozy, aunque este redujo la diferencia con el candidato socialista, que reclamó el viernes una "victoria amplia".

En el territorio continental francés los colegios abrirán este domingo a la misma hora y cerrarán sus puertas a las 18.00 hora local (16.00 GMT), aunque funcionarán una hora más en ciudades como Dijon, Rennes o Tours y dos en grandes urbes como París, Marsella, Lyon, Toulouse, Burdeos y Estrasburgo.

Por esa razón está rigurosamente prohibida la publicación de sondeos a pie de urna realizados en los colegios que hayan cerrado en primer lugar hasta que cierren los que permanecerán disponibles hasta las 20.00 horas locales.

Sin embargo, y como sucedió el pasado 22 de abril, fecha de la primera vuelta, se espera que medios de comunicación de países vecinos, especialmente Bélgica y Suiza, ofrezcan ya antes resultados de esos sondeos y también adelantos de las votaciones finales procedentes de ultramar


EFE

Más de 45 millones de franceses deciden hoy su destino


Más de 45 millones de franceses deciden hoy su destino
Más de 45 millones de votantes están convocados este domingo a las urnas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia. La mayoría de los sondeos sitúan a François Hollande en cabeza en detrimento de Nicolás Sarkozy con una previsión de 52% contra 48%.

Sin embargo, todavía hay un 16% de indecisos. Lo único que sí es seguro es que los 85.000 colegios electorales abrirán sus puertas este domingo a las 8.00 y cerrarán a las 20.00 horas, informa El Mundo.

La expectativa es muy grande, dado que Francia se juega el modelo de sociedad que quiere adoptar en los próximos años y las fuerzas de ambos contendientes están muy igualadas. 

Por tal motivo, la Comisión de Sondeos se muestra vigilante ante cualquier filtración por parte de los institutos de opinión, que pueda influir en la decisión de voto de los electores más tardíos, por lo que amenazó a los infractores con multas de hasta 75.000 euros.

Lo que decida Francia hoy afectará al resto de Europa 

Cabe mencionar que los franceses de ultramar comenzaron a votar ayer sábado en la segunda vuelta de los comicios presidenciales.

Los cerca de 1,7 millones de franceses de los territorios en el continente americano tenían cita con las urnas desde las 10.00 hora GMT para depositar su voto, en una elección considerada "histórica" por los medios de comunicación franceses, que destacaron el estrecho margen que los sondeos dan a ambos candidatos, el conservador Sarkozy y el socialista Hollande. 

Perú: Denuncian incursión narcoterrorista de los Quispe Palomino en Sepahua


El último viernes a las 7 de la noche una columna armada de los hermanos Quispe Palomino atravesó la comunidad de San Pedro en el distrito de Sepahua, provincia de Atalaya (Ucayali), a fin de trasladar un importante cargamento de droga por la frontera entre Perú y Brasil.
Así lo informó a RPP Noticias el especialista en temas de terrorismo y narcotráfico, Jaime Antezana, quien -de acuerdo a la versión de los lugareños- afirmó que la columna estaría integrada por 15 a 20 personas completamente armadas.
Para Antezana, no es la primera vez que los remanentes de Sendero Luminoso incursionan por esta zona durante este año. Recordó que entre el 25 y 26 de enero fue visto un grupo armado conversando con los pobladores cerca a la capital de Atalaya."Esa información se mantuvo en reserva", agregó.
En ese sentido, expresó su preocupación porque cada vez es recurrente la presencia de estas columnas por el río Urubamba. Aseguró además que no tienen un objetivo proselitista, sino que buscan aproximarse a la frontera con Brasil para sacar la droga del país.
"Hace más de un año y medio están llevando droga rumbo a Atalaya y se acercan más a la frontera con Brasil. (...) y llegan hasta Bolivia también", sostuvo.
De otro lado, el especialista descartó un secuestro a alguna autoridad de la zona como se había especulado.
Pobladores de Sepahua se comunicaron con RPP Noticias, pero sin revelar sus identidades por temor a represalias, para alertar de esta situación, por lo que esperan un mayor resguardo policial, ya que -según dijeron- solo cuentan con 10 policías en una comisaría que apenas tiene seis meses de creada.