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sábado, 6 de febrero de 2016

Entérate como este hombre bajó más de 70 kilos sin hacer ninguna dieta

Joe Berstein, es un hombre que pasó de ser obeso a ser un hombre delgado y saludable,este perdió mas de 70 kilos sin hacer ningún tipo de dieta ni de régimen alimenticio.
Actualmente, lleva una vida sana, la ruptura con su esposa fue determinante, le dio el empujón que necesitaba para transformar su vida. Así lo explicó en un artículo inspirador en “Mindbodygreen.com”.
“Si alguien me hubiera dicho, cuando tenía 25 años y pesaba 154 kilos, que ser obeso sería lo mejor que hubiera podido ocurrir en la vida, me hubiese reído en su cara”, comentó, refiriéndose al infierno que para él supuso su excesivo peso y que nunca aceptó.
“Fui un niño gordo; a los 8 años comencé una cadena de dietas que nunca dieron fruto, solo desaliento”. El momento de la verdad llegó el día que su mujer lo abandonó. “Fue terrible, me obligó a reinventarme; ser más sano, más consciente”, confesó.
Ni corto ni perezoso empezó un nuevo camino, motivado por sus ganas de gustar a las mujeres, claro, pero, sobre todo, por su deseo de gustarse y respetarse a sí mismo. “Me llevó 10 años perder 72 kilos, pero, curiosamente, la transformación más importante ocurrió en cuatro años, desde 2009 a 2013”, comentó.
Esto fue lo que hizo:

1.- Dejó de beber refrescos azucarados

“Fue el principio de mi viaje, porque por aquel entonces bebía más de 2000 calorías diariamente”, dice Joe, agitando el brazo para despedirse de las sodas, los zumos y los tes con azúcar añadido. En su lugar, eligió bebidas dietéticas y perdió casi 23 kilos en tres meses.

2.- Se llevaba el “tupper” de casa

“Solía comer fuera o comprar el almuerzo, sin importarme ni el coste ni el impacto que tenía en mi salud”, cuenta. Pronto se dio cuenta de que podía comer asombrosamente bien y barato simplemente dedicándole algo de tiempo. “Un truco es preparar de antemano grandes paquetes de comida saludable para llevarte al trabajo; mis favoritas son la quinoa, la col rizada, el ajo, el limón y la ensalada tahini en primavera y verano, y para el invierno las verduras estofadas.
“Lo que hago es picar las verduras y guardarlas en “tuppers”, de forma que pueda tardar segundos en hacerme una ensalada”, aconseja, y añade que tampoco deberíamos escatimar en proteínas o grasas saludables que incluir en nuestros menús. En última instancia, consiste en tomar el control sobre tu propia alimentación.

3.- Dijo adiós a un trabajo que consumía su día

A no ser que trabajemos en casa o que podamos ir andando a la oficina, la mayoría de nosotros invierte un par de horas mínimo en ir y volver del trabajo, que al final de la semana suponen 10 horas, es decir, unas 40 horas al cabo del mes… Da qué pensar, ¿verdad? Sobre todo cuando uno imagina qué podría hacer durante esas 40 horas.
Berstein, califica este punto como uno de los mayores obstáculos para estar saludable, ya que perdemos muchísimo tiempo en transporte y además nos estresamos. “Puede que creas que es imposible, pero yo trabajé muy duro como vendedor para conseguir que me trasladasen a una tienda a minutos de casa y todo el tiempo que me ahorré en viajes lo dediqué a prepararme como “coach” personal”, aclara Joe.

4.- Aprendió a cocinar

“Muchos de nosotros tenemos sobrepeso porque comemos demasiados alimentos procesados y siempre fuera de casa, y, la verdad, es todo un reto perder peso si seguimos con este hábito”, señala. Una de las primeras cosas que hizo fue empezar a ver programas de cocina saludable y tratar de emular las recetas que encontraba en internet. Si bien jamás se había esforzado por cocinar, descubrió que le relajaba hasta el punto de compararla con un proceso de meditación y de reducción del estrés.

5.- Entendió el valor de la comida real

También la alimentación es una cuestión política y de conciencia global. ¿Sabemos la mayoría de las veces cuál es el origen de aquello que comemos? Cuando Joe Berstein se propuso perder peso quiso aprender cómo funcionaba el sistema de la comida industrial, además de visionar documentales sobre el trato animal y la industria cárnica. Porque si somos lo que comemos, la elección entre un estilo de alimentación u otro es una cuestión política y de conciencia global, afirma.

6.- Adoptó un perro

Este es uno de los consejos más singulares, pero quienes tenemos mascota debemos reconocer que funciona. Cuando tienes un animal a tu cargo, debes levantarte temprano y dar un largo paseo con él; caminas muchísimo y esto cambia tu metabolismo y tu función cerebral. Pero, “si no tienes perro, te recomiendo encarecidamente que encuentres una forma de moverte por la mañana”.

7.- Dio importancia a la calidad y no a la cantidad

“Es mucho más que consumir comida etiquetada como “orgánica”, consiste en comprar teniendo en cuenta la calidad y no el precio”, señala el “coach”, y añade que tal vez pueda ser algo más caro, pero “cuando empiezas a cocinar más y comer menos, y compras menos comida procesada, notarás la diferencia en tu bolsillo”.

8.- Empezó a comer menos carne

De nuevo, priorizó la calidad sobre la cantidad. Disminuyó su consumo de carne y basó su dieta en verduras. “Si voy a un restaurante solo como carne si pueden decirme su procedencia”, explica, y asegura que, aunque lo pueda parecer, no es esnobismo, sino un esfuerzo por ser más consciente sobre el origen de las proteínas que consume.

9.- Se desmoronó

¿Recuerdan lo que mencionaba Berstein sobre la esposa que le abandonó? ¿Quiénes de ustedes dirían que que te deje tu pareja puede ser positivo? Pues para el ‘coach’ supuso un punto de inflexión vital que le ayudó a desear un cambio completo, casi como nacer de nuevo para abrirse al amor y ganar autoconfianza.

10.- Transformó su mundo interior

“Este es el motivo por el que nunca volveré a ser obeso”, admite. Su ruptura sentimental fue un revulsivo que le obligó a despertar. “Empecé a leer libros sobre relaciones de pareja, acudí a seminarios, pedí ayuda y me uní a una comunidad de hombres que trabajábamos por nuestro desarrollo como personas; en resumen, aprendí a focalizarme no en lo que no funcionaba, sino en quién era yo y cómo veía el mundo”, explica Joe Berstein, quien en su viaje al equilibrio descubrió su vocación. Y concluye que: “Una vez nos deshacemos de pensamientos y hábitos del pasado, podemos vernos a nosotros mismos con claridad”.
Con información de El Confidencial