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lunes, 5 de noviembre de 2012

Crean una cinta adhesiva para bebés inspirada en telarañas


Retirar la cinta adhesiva de uso médico de la piel de un adulto no es muy doloroso ya que el rompimiento ocurre en el pegamento. Sin embargo, quitar ese mismo adhesivo de la piel de un recién nacido puede rasgar la frágil piel y ocasionar un daño significativo, dice Jeffrey Karp, investigador del Hospital Brigham y del Hospital de las Mujeres en Boston.

La tradicional cinta adhesiva de uso médico tiene dos capas: la pegajosa y la no adhesiva que forma el recubrimiento. El adhesivo está diseñado para adultos, dijo Karp; los recién nacidos necesitan algo más, diseñado específicamente para ellos.

En la unidad de cuidados intensivos neonatales, la cinta debe cambiarse con frecuencia, dijo Karp. Si la cinta se encuentra en una articulación, el desprender la frágil piel puede ocasionar problemas de movilidad. “Estos niños están completamente indefensos”, agregó.
Tanto Karp, como Robert Langer del Instituto Tecnológico de Massachusetts y Bryan Laulicht del Hospital Brigham y del Hospital de las Mujeres, querían resolver este problema al diseñar una cinta que no dañara la piel sensible al ser retirada. Publicaron un estudio en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, en el que describen su idea para solucionar el problema, aunque aún no ha sido probada clínicamente.

Los investigadores se inspiraron en la naturaleza: las telarañas tienen secciones adhesivas y otras que no lo son tanto. La mica, un mineral sólido, tiene capas que se pueden desprender fácilmente. Los patas de las salamanquesas tienen una superficie que les permite adherirse a las paredes sin perder la capacidad de levantarlas para caminar.

Con la influencia de estos ejemplos, los investigadores diseñaron una cinta con tres capas. La superior es un recubrimiento no adhesivo, y la piel queda en contacto con una capa pegajosa, como es usual. Sin embargo, la capa intermedia tiene un recubrimiento antiadherente. Los investigadores trazaron con un láser un patrón en esta capa intermedia para poder controlar la interacción entre el adhesivo y el recubrimiento.

“Al controlar esas interacciones, fuimos capaces de establecer una medida en el que el adhesivo podía sujetar firmemente los dispositivos a la piel, pero era fácil de remover”, dijo Karp.
El concepto parece “ofrecer una ventaja importante al proveer de adhesividad y fijación sin ocasionar daño a la piel”, dijo Michael Katz, director médico interino de la Fundación March of Dimes.
Sin embargo, todo esto es preliminar; la cinta no se ha probado clínicamente aún.

Al año ocurren más de 1.5 millones de lesiones en Estados Unidos, debido a la remoción de la cinta adhesiva, según el estudio. Además de los recién nacidos, los pacientes de edad avanzada también pueden sufrir de lesiones cutáneas ocasionadas por pegamentos agresivos.
La investigación fue patrocinada con las donaciones de la Iniciativa Médica Infantil de Philips y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. La investigación se ejecutó con la colaboración del Instituto para la Innovación Pediátrica.

Karp y Langer saben mucho acerca de cómo hacer que algo pegue. También se inspiraron en las patas de las salamanquesas para crear un vendaje adhesivo resistente al agua, que actualmente se está probando en animales grandes.
CNN