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domingo, 8 de septiembre de 2013

566% ha aumentado el pasaje del transporte público durante últimos cinco años


Corrían los primeros meses del año 2008 cuando los venezolanos comenzaban a acostumbrarse a la nueva moneda: el llamado "Bolívar Fuerte". Para la fecha, el pasaje del transporte público en Caracas costaba Bs. 0,9, menos de un "bolo". 

Desde febrero de ese año, los transportistas empezaron a cobrar un incremento llevando el pasaje a Bs. 1,2; a pesar de que en principio el ministerio de Infraestructura se negaba al aumento, los trabajadores del volante se impusieron. 

Han pasado cinco años, y el bolsillo de los venezolanos ha sido golpeado con un acumulado de 566% en aumentos del pasaje de transporte público, cifra que contrasta con el incremento en el salario mínimo, el cual desde 2008 hasta la actualidad solo suma 238%, llegando a Bs. 2.702,72

A partir de este 15 de septiembre, cuando entre en vigencia el nuevo ajuste de 5%, los caraqueños tendrán que pagar Bs. 6 al utilizar una "camionetica" para trasladarse por la ciudad. 

Problema económico 

Celia Herrera, presidenta de la Sociedad Venezolana de Ingeniería de Transporte y Vialidad, cree que es poco el aumento, ya que "siempre el costo del pasaje ha estado por debajo de las necesidades de quienes cubren el servicio". 

La ingeniera explica que el problema radica en la desproporción entre el ingreso de las personas y lo que tiene que pagar. "Los sueldos son tan precarios que pagar 6 bolívares se convierte en un costo grande; pero para el transportista estos costos ni siquiera llegan a cubrir los gastos de mantenimiento", asegura. 

Herrera recuerda que "un conductor de unidades trabaja alrededor de 12 y 14 horas diarias durante los 7 días de la semana, sin ningún tipo de seguridad social, ni pensión, ni servicios médicos", contrario a lo que establece la nueva Ley del Trabajo. 

Un dólar 

El presidente de la Federación Nacional de Transportistas, Erick Zuleta, considera que el costo del pasaje público debe ser equivalente a un dólar, como ocurre en otros países de Latinoamérica. 

"El desequilibrio y la inestabilidad económica nos afecta. Todos los insumos (repuestos) que consume el transportista están dolarizados, y lo único bolivarizado es el pasaje... Es una barbaridad la falta de control a la inflación: un refresco cuesta más que un pasaje", reclama Zuleta. 

Ante este panorama, la ingeniera Herrera concluye que las condiciones "son inhumanas", y afirma que para encontrar una solución "definitivamente hay que tomar en serio al transporte público".