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domingo, 1 de mayo de 2016

Venezuela reafirmó su soberanía energética al nacionalizar la Faja Petrolífera del Orinoco

AVN.- Hace 9 años el Comandante Hugo Chávez, concretó la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) y de los Convenios de Exploración a Riesgo y Ganancias Compartidas, con la finalidad de poner fin al proceso de privatización de la industria petrolera, que se había iniciado durante la década de los años 90.

Esta acción permitió garantizar a la nación una mayoría accionaria de por lo menos 60% en la conformación de las empresas mixtas establecidas, para llevar a cabo la exploración, extracción y procesamiento de crudo en esta área de 55 mil kilómetros cuadrados, que comprende los estados Anzoátegui, Monagas, Guárico y Bolívar, y que constituye la reserva más grande de crudo del planeta.
Desde febrero de 2014 este vasto territorio lleva el nombre del líder socialista, en honor al hombre que logró impulsar un verdadero proceso de soberanía en el manejo de los recursos energéticos de la nación, para que pro primera vez la renta petrolera estuviera al servicio del pueblo venezolano.
La visión de Chávez logró consolidar la nacionalización de 33 convenios cooperativos, 11 proyectos de asociaciones y todas las operaciones acuáticas, taladros y actividades de compresión de gas y de agua desarrollas en la FPO.
El 1º de mayo de 2007, durante un acto con los trabajadores del Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui, ubicado en el estado Anzoátegui, el comandante revolucionario, indicó que gracias a este proceso se pudo enterrar la apertura petrolera, desarrollada por los gobiernos de la IV República, y que ofrecía a las transnacionales el control de las operaciones en la FPO.
Como parte del régimen entreguista, que inició en 1987, las exploraciones en áreas petroleras del país estaban a cargo de consorcios extranjeros como Mobil, Nerón, Dupont Conoco, Amoco, LL&E y Benton de Estados Unidos; la British Petroleum, de Inglaterra y Repsol, de España, lo que originó que el ingreso fiscal por la actividad petrolera, en más de diez años, fuera apenas de 23 mil 400 millones de dólares, mientras que las pérdidas para la nación significaron 34 mil millones de dólares.
"La apertura petrolera no fue sino el intento de quitarle, definitivamente a los venezolanos, su riqueza natural más poderosa y más grande, el intento del imperialismo de adueñarse para siempre de la reserva petrolera más grande del mundo", apuntó Chávez en esa oportunidad.
Dominio transnacional
La vieja Pdvsa, al servicio del imperio, suscribió convenios y asociaciones estratégicas en la Faja mediante las cuales le entregaron a las empresas trasnacionales más de 600 mil barriles de crudo.
Se estableció una regalía de apenas 1% y un impuesto no petrolero del 34% y se limitó la participación de Pdvsa en un porcentaje minoritario que oscilaba entre 30 y 33%.
Para contrarrestar este daño y rescatar las riquezas energéticas para impulsar el crecimiento económico de la nación, el 26 de febrero de 2007, el Ejecutivo dictó el Decreto Nº 5.200, con rango, valor y fuerza de Ley, que estableció la migración a Empresas Mixtas de los Convenios de Asociación de la Faja Petrolífera del Orinoco; así como de los Convenios de Exploración a Riesgo y Ganancias Compartidas.
De acuerdo con este instrumento legal las asociaciones, denominadas Petrolera Zuata, S.A., Sincrudos de Oriente, S.A., Petrolera Cerro Negro, S.A. y Petrolera Hamaca, C.A, debían migrar a la figura de empresas mixtas en las que la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP)-en representación del Estado-, mantuviera no menos de 60% de participación accionaria.
De esta manera, pasaron a ser filiales de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y se les facultó para ejecutar actividades primarias, relacionadas a la exploración en busca de yacimientos de hidrocarburos, a la extracción de ellos en estado natural, a su recolección, transporte, almacenamiento inicial, así como al mejoramiento y comercialización de los crudos.
Con el desarrollo de la política de soberanía petrolera se logró reajustar y reorganizar la recaudación de regalías e impuestos provenientes del sector hidrocarburos.
La tasa de regalías paso del 1% de la Apertura Petrolera a un 33,33%; se ajustó el impuesto sobre la renta petrolera del 34% al 50%; se implementó un impuesto de extracción que establece una tasa de 33,33%; y un impuesto superficial equivalente a 100 unidades tributarias (UT) por cada kilómetro cuadrado o fracción de extensión superficial otorgada que no estuviese en explotación; entre otros.
Gracias a estas acciones, entre 2002 y 2014 los ingresos fiscales provenientes de la actividad petrolera han alcanzado la suma de 477.000 millones frente a los 23 mil millones de dólares que se obtuvieron entre 1990 y 2001, refieren cifras de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
Certificación de las reservas
La Faja Petrolífera del Orinoco fue considerada por la directiva de la antigua Pdvsa como una fuente de bitúmen, un hidrocarburo semi sólido y altamente viscoso, que se comercializaba en los mercados internacionales al precio del carbón (un cuarto del valor del crudo).
Sin embargo, gracias al Proyecto Magna Reserva, que implementó el comandante Hugo Chávez en 2005, fue posible cuantificar y certificar las reservas de crudo presentes en su territorio, y que en la actualidad superan los 299 mil millones de barriles netos (MBN), lo que las convierten en las más altas del planeta.
Por medio de la política socialista implementada por el líder socialista y que continúa en el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha sido posible aprovechar estas reservas en función de los planes de desarrollo de la nación.
Durante los 16 primeros años de Revolución Bolivariana, el Estado ha invertido el 60% de los ingresos provenientes de la exportación de crudo, el desarrollo de los programas de atención social.
Motor productivo
Actualmente, Pdvsa produce más de un millón barriles por día de crudo, entre las divisiones Carabobo, Ayacucho, Junín y Boyacá con que cuenta la Faja, y que incluyen la asociación estratégica con países como China, Rusia, Brasil, Suráfrica, Italia, India y España.
El presidente Maduro ha señalado en varias oportunidades que de la Faja constituye "la columna horizontal de la rearticulación de la Venezuela del siglo XXI", para impulsar un concepto integral "de desarrollo económico, social, humano, educativo y político".
Para impulsar el desarrollo del Motor de Hidrocarburos, que conforma parte de los 15 motores de la Agenda Económica Bolivariana, el Ejecutivo decretó la Zona de Desarrollo Estratégico de la Faja Petrolífera del Orinoco.
Esta zona constituye el centro del Plan Siembra Petrolera, que apunta al desarrollo socioeconómico nacional, con el objetivo de promover la construcción de un nuevo modelo económico más justo, equilibrado y sustentable para combatir la pobreza y la exclusión social.
"La Faja Petrolífera del Orinoco, por sus características, por su extraordinario potencial, por tener las reservas más grandes del mundo, merecen una condición especial de inversión, merecen una condición especial de tratamiento particular para su pleno desarrollo", explicó en declaraciones recientes el ministro de Petróleo y Minería, Eulogio Del Pino.
Destacó que con el impulso a las actividades productivas en la Faja se busca desarrollar un nuevo país en el que se superen algunos males del pasado y se potencie el crecimiento de servicios y de industrias nacionales.
Asimismo, indicó que Pdvsa prevé invertir este año 34.500 millones de dólares, de los cuales, el 27% estará destinado a las áreas de exploración y producción, que se centrarán principalmente en la Faja Hugo Chávez.