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domingo, 17 de abril de 2016

¿Lapsus o pérdida de memoria? Cinco factores para diferenciarlos

 Todos tenemos momentos en los que un nombre o el título de una película está en la punta de la lengua. Los lapsus no son preocupantes, pero en algunos casos pueden ser un signo de un problema más grave de memoria.
A medida que envejecemos nuestro cerebro también puede cometer pequeños fallos de funcionamiento, lapsus de memoria que sólo indican el paso del tiempo, sin embargo ¿cuándo podemos considerarlos síntomas de una incipiente demencia?
Aquí te mostramos los factores para diferenciarlos:
1. ¿Interfieren estos lapsus de memoria con la vida diaria?
Olvidar el nombre del perro del vecino es normal. Lo que no es normal es preguntar a amigos, familiares o colegas por la misma información de forma repetida; olvidar por completo quienes son familiares o amigos de hace mucho tiempo; o no ser capaz de realizar las actividades diarias de la forma en la que lo solías hacer.
“Si solías equilibrar tus cuentas bancarias mirando el céntimo y ahora estás perdido sin saber a dónde va tu economía doméstica, o te sientes perdido o superado preparando tu receta tradicional, podría ser un signo de cambios cerebrales tempranos“, señala Yasar.
2. ¿Te pierdes en lugares familiares?
Perderse mientras conduces, caminas o tomas un transporte público a un nuevo lugar es normal. Lo mismo sucede cuando estás muy absorbido por el trayecto (o tus pensamientos) y tienes que reorientarte para saber dónde estás. Pero “conducir o caminar por un periodo largo de tiempo sin darse cuenta de que estás perdido u olvidar por completo dónde estás puede ser un signo de demencia”, indica Yasar.
También podrías olvidar cómo llegaste a una nueva localización, desorientarte fácilmente en lugares familiares o perder la capacidad para leer un mapa o seguir indicaciones y señales de tráfico.
3. ¿Te olvidas de la hora, la fecha o la estación?
De vez en cuando, todos olvidamos en qué día de la semana estamos, pero solemos recordarlo o averiguarlo rápido. Lo que resulta más problemático es no saber qué día es, la hora del día o cuánto tiempo está pasando y no ser consciente de que lo has olvidado. Estos podrían ser signos de demencia, según los expertos de las instituciones Johns Hopkins.
4. ¿Interrumpes de forma constante tu conversación?
Todos tenemos en ocasiones que parar para encontrar la palabra correcta de vez en cuando. “Y es normal que esto pase cada vez más a menudo a medida que nos hacemos mayores”, aclara Yasar. Sin embargo, lo que no es normal es una extrema dificultad para recordar las palabras, denominar a cosas y personas con palabras o nombres erróneos y aislarse socialmente como resultado de ello.
Tener cada vez más problemas para continuar, unirse o seguir una conversación (dejar de hablar a la mitad y no saber qué es lo que ibas a decir después) podría también ser un aviso del riesgo de demencia.
5. ¿Estás perdiendo cosas y no puedes averiguar dónde las dejaste?
Todos extraviamos cosas y sí, en una mañana ajetreada incluso podemos poner la caja de cereales en la nevera si vamos demasiado deprisa. Es normal perder cosas o ponerlas en el sitio equivocado y darnos cuenta del error o reconstruir los pasos dados para conseguir encontrar las llaves perdidas sobre la pila del correo del día.
Pero no es normal ser incapaz de averiguar dónde dejamos las posesiones extraviadas, poner las cosas en cada vez más lugares inusuales y comenzar a sospechar (sin evidencias) que otras personas han robado nuestras posesiones perdidas.