Lo Último

.

.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Lionel Muñoz: CAP todavía está fresco en la historia porque no hay castigo posible ante su crimen

Al analizar el funesto legado de Carlos Andrés Pérez (CAP), en entrevista a Dando y Dando, el historiador Lionel Muñoz recordó que el recientemente fallecido dirigente adeco fue conocido como "Carlos Sangrés" en el gobierno de Betancourt, por la violenta y sangrienta represión que diseñó como ministro del Interior de esa administración.
Pero en 1973, la imagen de Pérez fue "suavizada" por una campaña mediática partidista, pagada a un asesor extranjero, para lograr su primer mandato, aunque en su presidencia hizo todo lo contrario a lo prometido, es decir, en vez de gobernar con criterio de escasez, hizo exactamente lo inverso.
-Volvió a ser "Carlos Sangrés" en 1989, cuando ordenó ametrallar a los barrios pobres con los tanques de las FAN, dijo el historiador en referencia directa a la masacre cometida por el Gobierno de CAP contra la población civil que salió a las calles a protestar, el 27 de febrero de ese año, 27 días apenas de haber tomado posesión de su presidencia.
El segundo gobierno de CAP reaccionó masacrando al pueblo, dijo Muñoz, recordando el llamado Caracazo, estallido social que calificó como el divorcio de la población con su dirigencia política.
Dijo Lionel Muñoz que Carlos Andrés Pérez y AD se enfrentaron durante el Gobierno de Lusinchi, por la candidatura presidencial de 1988, que ganó frente al rival Octavio Lepage. El historiador rememoró que, desde entonces, el partido blanco le guardaría su venganza.
Tras obtener la victoria presidencial, el programa económico de CAP en 1989, que motivó el estallido social, fue producto de "gerentes" privados que juraban que el todopoderoso "Mercado" resolvería los problemas, ocasionando un rechazo popular sin precedentes que fue silenciada a punta de fuego y metralla.
Esta represión brutal en 1989 se sumó el silenciamiento total de la disidencia en todos los medios de comunicación, manifestó el historiador, poniendo como ejemplo su propia experiencia ante lo que vivió durante aquella época.
Dijo que el propio Carlos Andrés Pérez reconoció que quería "otra muerte", cuando en 1993 fue destituido de la presidencia, por corrupción y no por el genocidio cometido, en iniciativa impulsada por sus antiguos compañeros y socios del partido AD.
Tras la muerte física de CAP, Lionel Muñoz reiteró que su cadáver todavía está fresco en la historia nacional. "No hay castigo posible ante el crimen horrible que cometió en 1989".
(VTV)

No hay comentarios: