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viernes, 29 de marzo de 2013

Waraira Repano se llena de colores y divertidos personajes esta Semana Santa


AVN).- A pesar del calor la gente usaba paraguas para cubrirse, la fila para subir en teleférico llegaba hasta la sede de Hidrocapital en la avenida principal de Maripérez, en Caracas, pero aún así continuaban llegando personas. Todos querían llegar a la cima de la montaña más emblemática de Caracas: el Waraira Repano.
La cola avanzaba rápido y predominaba el orden, las ventas de refresco, suspiros y tizana. Los niños se entretenían saltando en los colchones inflables mientras subían y bajaban a tope los foniculares.
Majestuosa como siempre es la subida hacia la Plaza Las Nubes, en lo más alto del Parque Nacional Waraira Repano.
Desde sus alturas Caracas se ve inmensa pero a la vez pequeña hacia algunos costados. Ese efecto visual que se aprecia desde el primer momento en que se comienza a subir es lo que más le atrae a Katiuska Álvarez, una joven que prefirió la montaña estos días de Semana Santa.
“El paisaje es hermoso. Me gusta ver la ciudad desde aquí. Disfruto mucho este paseo mientras subo porque es muy bonito. No puedo quejarme, esta siempre es una buena opción”.
Cuando las puertas de aquel pequeño vagón se abren una brisa fría se antepone al radiante sol que apenas podía sentirse y las estatuas humanas capturan la atención.
“¡Anda y pregunta quién es la estatua más bella, todos te dirán que soy yo!”, vociferaba la negra del Carnaval con sus cabellos alborotados y su vestido de círculos rojos.
A pocos metros está la muñeca de los sonidos graciosos y colores fosforescentes que le arrebata sonrisas al público al hacer morisquetas con su rostro y paraguas.
Más adelante, en la ruta hacia el Hotel Humboldt, aparece una mujer de traje azul con blanco que representa a la madre naturaleza y un ángel cuyas alas anaranjadas parecieran irradiar fuego.

AVN