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miércoles, 2 de julio de 2014

LVL: Sicad II es una alternativa mejor a lo que había, pero “sigue siendo un mecanismo restringido”

El economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, señaló que “es evidente que el deterioro económico presiona cambios en el modelo con dirección correcta, pero los costos de salida son muy elevados y bloquean”.
 
Así lo dio a conocer a través de su cuenta en la red social Twitter, @luisvicenteleon, cuando escribió: “En una crisis de esta magnitud, incluso haciendo lo correcto se corre riesgo de desajuste. Es más difícil cuando intentan camuflar cambios“.
 
Asimismop, apuntó que no es cierto que “el problema es que no alcanzan las divisas” sino que “sigue siendo el precio absurdo al que se venden, con extrema sobrevaluación”.
 
“Si bien Sicad II es una alternativa mejor que lo que había, sigue siendo un mecanismo restringido, pequeño y marginal sobre el total”, agregó al tiempo que recalcó: “La escasez ha motivado al Gobierno a buscar soluciones puntuales con algunos sectores y entregan divisas, pero no atacan el problema de fondo”.
 
Luis Vicente León indicó que los anuncios realizados por el vicepresidente del Área Económica, Rafael Ramírez, “intentan enviar mensajes de calma sobre la intención de modernización, pero no explican cómo”.
 
“Si parece claro que el Gobierno tiene toda la intención de mantener su récord de pago de deuda externa intachable. Sus ajustes son internos”, aseveró al tiempo que dijo: “Luego de más de dos años sin recurrir al mercado internacional por deuda nueva, pagando compromisos, se espera que recurran de nuevo en breve“.
 
Igualmente, advirtió que “más temprano que tarde el Gobierno devaluará, explícita o implícitamente, la pregunta es si será una medida aislada o parte de un ajuste integral”.
 
“La salida de Giordani es un mensaje positivo para el mercado, pero no representa cambios concretos relevantes, pues ya no dominaba la escena”, sumó.
 
Precisó que “puede ser más optimista un acreedor de deuda externa que un empresario operando en Venezuela al que el Gobierno le debe divisas. El Estado ha tendido a flexibilizar sus pagos en algunos sectores claves para combatir escasez, pero es insuficiente y el problema persiste”.
 
“No es posible manejar la economía como a un Ejército en guerra y es obvio que ese intento ha fracasado estrambóticamente”, reseñó al tiempo que aseguró: “Si hay actores claves del Gobierno presionando un ajuste modernizador y Maduro está cercano a esa propuesta, pero no le será fácil su aplicación”.