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sábado, 7 de septiembre de 2013

INTERNACIONALES

Maldivas acude de manera pacífica a las urnas en busca de la estabilidad


Maldivas acude de manera pacífica a las urnas en busca de la estabilidadLas islas Maldivas votaron este sábado de manera pacífica para elegir a un nuevo presidente en las segundas elecciones libres de su breve historia democrática, unos comicios que buscan devolver la estabilidad política al archipiélago. 

Según cálculos de la Comisión Electoral antes del cierre de los colegios, cerca de un 80% de los 239.593 maldivos que estaban llamados a las urnas depositaron su voto, un porcentaje algo inferior al registrado en 2008, cuando votaron un 5% más. 

Los colegios abrieron a las 7.30 de la mañana hora local (2.30 GMT) y cerraron en su mayoría a las 16.00 horas, momento en el cual comenzó el recuento de la Comisión Electoral maldiva para conocer el total de votos conseguidos por cada uno de los cuatro candidatos. 

La organización local independiente Transparency aseguró a través de un comunicado que las elecciones habían sido limpias, pues no se registraron graves irregularidades y, entre otros factores, se respetaron los horarios y se garantizó el voto privado. 

Según informaron los medios locales, la jornada electoral transcurrió con "relativa calma" al registrase únicamente intentos aislados de votar dos veces, de vender identificaciones falsas o pequeños encontronazos en las colas de los colegios electorales. 

Además no faltaron las anécdotas curiosas, como el suceso acontecido en la isla de Guraidhu, donde algunos votantes llevaban desde ayer haciendo cola porque se corrió la voz de que alguien había plantado un cocotero mágico frente al colegio electoral. 

De acuerdo la tradición maldiva, en estos casos el primer voto depositado en la urna de ese colegio electoral determinará el vencedor de las elecciones. 

La Comisión reveló que hacia las 23.00 hora local se anunciarán en rueda de prensa los resultados preliminares, pero no será hasta la mañana del domingo cuando se dé a conocer el recuento de votos definitivo. 

Para que un candidato se pueda proclamar ganador en la primera vuelta deberá superar el 50 % de los votos; en caso contrario, se celebraría una segunda ronda el próximo 28 de septiembre con los dos políticos que hayan recibido un mayor respaldo electoral. 

Maldivas lleva desde febrero de 2012 sumido en la inestabilidad: tras una dictadura de 30 años, Mohamed Nashid, el primer presidente elegido democráticamente, se vio forzado a dimitir según él a "punta de pistola", presionado por simpatizantes del anterior dictador. 

Nashid, del Partido Democrático de Maldivas (MDP), fue sustituido en el cargo por su hasta entonces aliado Mohamed Wahid, que se presentó a las elecciones de hoy como candidato independiente, pues no pudo registrar su formación: el Partido Gaumi Ithihaad. 

Los otros dos candidatos en las presidenciales son Gasim Ibrahim, un magnate local y líder del Partido de la Justicia (JP), y Abdulá Yamín, hermanastro del exdictador maldivo Maumun Abdul Gayum y candidato por el Partido Progresista de Maldivas (PPM). 

Gayum, que no se presenta como candidato en estos comicios, se mantuvo en el poder desde 1978 hasta 2008, año en el que tuvo que competir por primera vez contra otros "presidenciables" en unas elecciones, al haber sido legalizados los partidos políticos 

"Pienso que durante esta votación acudirá más gente que en 2008, porque la gente entonces no tenía bien asimilado el concepto de democracia", afirmó una joven de 33 años al diario local Minivan. 

El expresidente Nashid, conocido por sus partidarios como el Nelson Mandela maldivo -fue encarcelado y torturado en varias ocasiones-, deberá enfrentarse con cierta seguridad a una coalición de los otros tres candidatos si pasa a la segunda vuelta. 

Un miembro destacado del Partido de la Justicia, Umar Nasir, afirmó recientemente a los medios locales que debido a los "principios antiislámicos" de la política de Nashid, todas las formaciones combatirán contra el MDP en la ronda final. 

Maldivas es un pequeño archipiélago del Índico con una pujante industria turística que hasta ahora ha aplicado de forma liberal los preceptos del islam, la religión oficial del estado y credo casi unánime entre sus poco menos de 400.000 ciudadanos.