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lunes, 20 de abril de 2015

ECONOMIA

BBC Mundo: ¿Se acabó la era del crecimiento rápido en China?

Los datos empiezan a indicar que el patrón de crecimiento económico de China está cambiando. Probablemente lo menos sorprendente del crecimiento del Producto Interior Bruto del país en el primer trimestre del año es que se desaceleró a 7%. Al fin y al cabo, ese es el objetivo para todo el año.
Lo que es más sorprendente es lo que está impulsando el crecimiento: consumo más que inversión, los servicios contribuyendo más que las manufacturas y la demanda interna en vez de las exportaciones.
Mientras las manufacturas y las exportaciones flaquean, el consumo interno ha aumentado hasta representar más del 50% del PIB, cuando en 2009 sólo llegaba al 35%.
Una situación que hace que China esté incorporándose al grupo de economías de mercado en las que el consumo es el que domina el crecimiento.
A la par que aumenta el sector de servicios de la economía y supera a las manufacturas.

El riesgo de la propiedad raíz

En efecto, la producción industrial en marzo aumentó apenas en 5,6%. Es la menor cifra desde que se llevan registros y representa un crecimiento sustancialmente menor que el de las ventas del comercio, que alcanzaron más del 10%.
Esto es lo que China ha estado tratando de lograr: un rebalanceo de su economía, abandonando una excesiva dependencia en las exportaciones e inversiones. Combinado con más énfasis en el desarrollo de sus propios consumidores de clase media y la expansión de servicios orientados a complacer esa clase media.
El crecimiento basado en el consumo y los servicios hace a la economía china más parecida a otros países desarrollados, como Estados Unidos y las naciones de Europa occidental.
Así que este rebalanceo marca también el principio del fin de un período de rápido crecimiento basado en la industrialización.
Las manufacturas permitieron a China transformarse de una nación pobre a una de ingresos medios en los últimos 35 años.
El siguiente paso es crecer como una economía intermedia, a un ritmo más lento que el de la fase inicial de despegue económico.
Después de todo, un crecimiento de 5% para una economía emergente parece mediocre, mientras que una tasa de 3% para una economía desarrollado sería considerada adecuada.

Los riesgos

No obstante, cualquier desaceleración del crecimiento conlleva riesgos.
En el caso de China, el riesgo está concentrado en la mercado de la propiedad inmobiliaria, que puede estarse enfriando demasiado rápido y presenta un riesgo para los bancos.
Esa es la razón por la cual el gobierno ha tomado medidas para apoyar el mercado de la vivienda y recortar las tasas de interés para estimular los préstamos.
Es probable también que el gobierno aumente el gasto para apoyar la economía si se empieza a deteriorar la situación laboral.
Pero hasta el momento, un crecimiento económico más lento no se ha traducido en menos empleos, ya que una economía de servicios es intensiva en mano de obra.
El año pasado se crearon 13 millones de puestos de trabajo, cuando el objetivo oficial era llegar a los 10 millones.
La tasa de desempleo apenas llega al 5,1%, aunque es probable que esa cifra no registre completamente la situación de empleo en áreas rurales.
Así que, en términos del rebalanceo de la economía, la situación no es tan grave como puede pensarse por un titular que informe de la tasa de crecimiento más lenta registrada desde la crisis financiera global.
Las mayores incertidumbres radican más allá de las estadísticas macroeconómicas, que no siempre son confiables.
En cambio están en la situación específica del sistema financiero.

¿Prestamos sin pagar?

El martes, el Fondo Monetario Internacional estimó que el crecimiento chino llegaría a menos de 7% en 2015 y 2016.
Si el crecimiento se hace todavía más lento, ¿empezarán a quedarse sin pagar los préstamos a los bancos?
Los constructores de edificios comerciales están endeudados, y se reportan dificultades a la hora de poner en arriendo espacios para oficinas.
Los precios de las casas han caído en todo el pais y se han flexibilizado los requerimientos para las hipotecas.
Indudablemente surgirán más preguntas en momentos en que China intenta hacer lo que ningún país ha conseguido: salir de la condición de país de ingresos medios con una población de más de 1.000 millones de personas.
El resto del mundo tampoco ha experimentado nunca una situación en que la segunda economía más grande del planeta intente una reestructuración más dramática.
Y eso probablemente llevará a más volatilidad.
Entre tanto, el motor de crecimiento de Estados Unidos parece estarse recuperando, justo a tiempo para enfrentar un momento en que la era de rápido crecimiento de China llega a su final.