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domingo, 16 de agosto de 2015

DEPORTES

Ningún fichaje más esta temporada

Se vaya o no Pedro antes del 31 de agosto el FC Barcelona no procederá en ningún caso al fichaje de un delantero o de cualquier otro futbolista en este ejercicio, fundamentalmente por razones de equilibrio económico . Esa fue la conclusión de la cumbre celebrada en Tiflis, previa a la disputa de la Supercopa, mantenida por los responsables de las áreas deportiva y económica con el presidente Josep Maria Bartomeu ante un movimiento de mercado por parte del Manchester United.
El Barça no se plantea vender al delantero canario por razones estrictamente de necesidad deportiva y estructura de plantilla, un mensaje que han repetido el entrenador, el secretario técnico y el presidente pero que es compatible con la puerta abierta y pactada entre club y jugador por 30 millones de euros, ni un céntimo menos, con motivo de su renovación.
Ya no hay plan B
El otro Tridente del Barça. No habrá refuerzos si se va Pedro. La alternativa, Munir y SandroLo que el presidente Josep Maria Bartomeu y su equipo de confianza sí se plantearon el martes fue qué hacer en el caso probable de una acción del ManU muy a última hora, pues está meridianamente claro que el club inglés quiere marear la perdiz en busca de una rebaja. Las conclusiones fueron dos, que el Barça no se moverá de esa cifra y que tampoco se accionará un plan B de urgencia. No lo hay. No vendrá Nolito ni nadie incluso aunque lo pidiera Luis Enrique.
La responsable del área económica, la vicepresidenta Susana Monje, expuso con claridad que el Barça, o mejor dicho su directiva, está sujeto a una serie de nuevas reglas financieras y autorreguladas por los estatutos que amenazan con la suspensión del mandato de la recién elegida junta si no rectifica en el ejercicio 2015-16 el exceso del ratio entre deuda y EBITDA que se comprometió a mantener por debajo de 2,75.

La especial coyuntura del club, determinada por la sanción de la FIFA de no poder inscribir jugadores hasta el 1 de enero de 2016, ha acumulado y concentrado en el curso 2014-15 una inversión del doble de lo previsto incluido el coste de Aleix Vidal, de modo que ese ratio indicativo (328 millones de deuda entre 101 millones de EBITDA) se ha elevado a 3,2 y encendido una de las alarmas previstas.
Los estatutos exigen que al cierre del ejercicio actual el ratio baje al 2,5 y al 2,25 en el siguiente en el marco además de un compromiso electoral de mantener el club por encima de los 600 millones de ingresos. La línea de la gestión económica marcada por esta junta, que pasaba por un rigor excepcional en el gasto, se enfrenta al reto de aumentar específicamente los ingresos para hacer frente a los retos del Espai Barça, que obliga a un ahorro medio de unos 40-50 millones anuales desde ahora.
Todo lo cual no quiere decir que se deje de invertir en fichajes y mantener la excelencia de la plantilla -ha fichado a Arda Turan este verano, con un impacto de 41 millones-, sino que de forma puntual el avance de las inversiones ha producido un desequilibrio.
La disciplina a que obliga ahora el cumplimiento estatutario en materia de régimen económico es muy exigente y determina que si en dos años no se ha corregido la junta de Josep Maria Bartomeu debe cesar en el cargo. Ha funcionado, pues, la modificación introducida hace dos años en la carta magna del club.
El área deportiva, atendiendo a que en cualquier caso el Barça no podría inscribir ningún futbolista hasta el 1 de enero, no sólo se comprometió a no pedir ningún fichaje aunque se vaya Pedro sino que ratificó su absoluta confianza en Munir y Sandro si se produjera la fuga del canario y el ingreso que supondría de 30 millones de euros.
Esta vez no se asignarían los beneficios de la venta a ampliar el margen de inversión en fichajes, sino precisamente a compensar lo gastado de más y a recuperar y rectificar la normalidad financiera de forma que, si todo va como está previsto, a partir de julio de 2016 el Barça podrá volver a invertir aproximadamente unos 60-70 millones de euros
MD