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lunes, 5 de octubre de 2015

BBC: Así fueron los 30 minutos de bombardeo al hospital de Médicos Sin Fronteras en Afganistán

“Alrededor de las 02:00 me despertó el sonido de una gran explosión cerca. No sabía lo que estaba pasando. Durante la semana pasada habíamos oído bombardeos y explosiones, pero siempre lejos. Esta vez era diferente, el sonido era cercano y fuerte”.
Es el relato de Lajos Zoltan Jecs, un enfermero que en la madrugada del sábado descansaba en el hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Kunduz, Afganistán, antes de que el bombardeo comience.
“Fue absolutamente aterrador. Al principio había mucha confusión y una extensa polvareda. Mientras tratábamos de averiguar qué estaba pasando, cayeron más bombas”, relató el miembro de MSF en una nota de prensa divulgada por su organización.
Médicos Sin Fronteras reportó que 12 miembros de su personal y siete pacientes, entre ellos tres niños, murieron debido al bombardeo. Además de los 19 fallecidos existen 37 personas heridas.
Se sabe que, el sábado en la madrugada, fuerzas de Estados Unidos realizaron una incursión aérea en la zona del bombardeo.
A través de una declaración pública, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que esperará los informes de la investigación del Pentágono antes de “hacer un juicio definitivo sobre las circunstancias de esta tragedia”.
Y remarcó que se hará una “investigación completa” de lo ocurrido.
Organizaciones como Naciones Unidas y la Cruz Roja expresaron su enérgico rechazo a lo sucedido y demandaron investigaciones independientes para establecer responsabilidades por el ataque.

“Los pacientes ardían en sus camas”

Lajos Zoltan relató que después de permanecer 30 minutos bajo fuego, los sobrevivientes buscaron la manera de ayudar a los heridos, pero los recursos eran muy limitados. “Hicimos lo que pudimos, pero no fue suficiente”, se lamentó.
“Tratamos de echar un vistazo a uno de los edificios en llamas. No puedo describir lo que había dentro. No hay palabras para lo terrible que era. En la unidad de cuidados intensivos estaban seis pacientes ardiendo en sus camas”, recordó.
El hospital, el único con servicios de traumatología y cirugía en toda la región y en el que trabajaban 80 miembros de MSF, atendía a un centenar de pacientes en el momento del bombardeo.
El bombardeó sucedió días después de que el gobierno afgano y el Talibán retomaran los enfrentamientos por el control de la ciudad.
Kunduz es una de las ciudades más grandes y ricas de Afganistán, además de un viejo bastión de los talibanes.
Su toma el lunes, por fuerzas del Talibán, fue la primera gran victoria de los insurgentes islamistas desde que fueron expulsados del poder luego de la invasión estadounidense en 2001.
Sin embargo, parte de la ciudad fue retomada por el gobierno afgano el jueves con apoyo aéreo de Estados Unidos.
Las autoridades afganas señalaron que el bombardeo al hospital de MDF sucedió debido a que talibanes se escondieron en los alrededores para usar el centro de salud como un “escudo humano”.
“Fue terrible ver la pérdida de vidas de médicos de MSF, pero lamentablemente los terroristas decidieron ocultarse en el hospital”, afirmó el portavoz del Ministerio del Interior de Afganistán, Seddiq Seddiqi, en una rueda de prensa en Kabul.
Mientras tanto, el portavoz de las tropas estadounidenses en Afganistán evitó reconocer la autoría del ataque. Se limitó a señalar que “un bombardeo de Estados Unidos en Kunduz podía haber producido daño colateral a una instalación médica cercana”.
Alrededor de 10.000 soldados de EE.UU. permanecen en territorio afgano.

Hubo una pausa y después más bombas

Heman Nagarathnam logró escapar. Como él, varios de los médicos y pacientes del hospital de MSF escaparon a dos búnkeres instalados al lado del edificio principal.
Sin embargo no todos lo lograron.
“Hubo una pausa y luego más bombas hicieron impacto. Esto sucedió una y otra vez. Cuando logré salir vi que el edificio principal del hospital estaba envuelto en llamas. La gente que pudo, se trasladadó rápidamente a dos búnkeres del edificio en busca de seguridad. Pero los pacientes que no pudieron escapar murieron quemados vivos mientras yacían en sus camas”, relató el médico.
Nagarathnam precisó que los aviones dieron varias vueltas alrededor del hospital mientras duró el bombardeo.
Para MSF, un ataque en estas condiciones representa una “grave violación del derecho internacional humanitario”.
El enfermero Lajos Zoltan sigue sin poder explicarse cómo fue que todo sucedió.
“Eran personas que habían estado trabajando duro durante meses, sin parar durante la última semana. No habían ido a casa, no habían visto a sus familias. Habían estado trabajando en el hospital para ayudar a la gente y ahora están muertos. Ellos eran amigos, amigos cercanos. No tengo palabras para expresar esto. Es indescriptible”, concluyó.