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lunes, 5 de octubre de 2015

Turquía despliega su fuerza aérea para interceptar un MiG-29 ruso

El Ministerio de Exteriores de Turquía denunció este lunes la “violación” de su espacio aéreo por parte de uno de los cazas rusos que participan en la recién lanzada campaña de bombardeos sobre Siria.
 El incidente se produjo el pasado sábado, a las 12.08 hora local, cuando un aparato MiG-29 de las Fuerzas Aéreas de la Federación Rusa voló sobre territorio turco en Yayladag, localidad en el sur de Turquía fronteriza con las provincias sirias de Idlib y Latakia, una zona donde se han producido bombardeos a las fuerzas rebeldes en los últimos días. “La aeronave rusa salió del espacio aéreo turco con dirección a Siria cuando fue interceptada por dos F-16 de las Fuerzas Aéreas turcas que patrullaban la región”, explica un comunicado gubernamental.
El Ministerio de Exteriores turco convocó al embajador de Rusia en Ankara, Karlov Andrey Gennadyevich, para pedirle explicaciones y “protestar enérgicamente” por este incidente, mientras el jefe de la diplomacia de Turquía, Feridun Sinirlioglu, telefoneó a su homólogo en Moscú, Sergei Lavrov. “Se pidió que no se repitan estas violaciones, de otra forma, responsabilizaremos a la Federación Rusa de cualquier incidente indeseado que pueda ocurrir”, afirma el comunicado del Ministerio. Al mismo tiempo, Turquía ha iniciado consultas con sus socios europeos, con EE UU y con la secretaría general de la OTAN para “evaluar la situación”.
“Rusia está cometiendo un grave error”, criticó este domingo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, molesto porque su homólogo ruso y amigo cercano, Vladimir Putin, no esté teniendo en cuenta la oposición de Turquía a esta campaña militar. Según Erdogan, que hoy inicia una ronda de contactos con las autoridades de la Unión Europea, las acciones rusas contribuirán a su “soledad en la región”.Ankara ha sido una de las capitales más críticas con la intervención de Moscú en Siria ya que el poder aéreo ruso imposibilita la creación de una “zona tapón” o un área de exclusión aérea en el norte de Siria, medida que Turquía lleva tiempo exigiendo. El plan turco era crear una región entre las ciudades de Yarablús y Azaz a la que no tuviesen acceso ni el Estado Islámico (EI) ni el Gobierno de Bachar el Asad, en la que pudiesen ser acogidos parte de los dos millones de refugiados que actualmente residen en Turquía y en la que las facciones rebeldes apoyadas por Ankara pudiesen organizarse. Por otro lado, los bombardeos rusos se han cebado en grupos organizados bajo la comandancia del Ejército de la Conquista, una coalición militar patrocinada por Turquía, Arabia Saudí y Qatar en la que participan unidades de opositores moderados pero cuya mayor fuerza de combate la aportan batallones islamistas de Ahrar ash Sham y Frente al Nusra (filial de Al Qaeda en Siria). Durante la primavera y el verano, esta alianza logró importantes avances frente al Ejército regular en la provincia de Idlib, poniendo en riesgo la defensa de Latakia, uno de los bastiones de apoyo al régimen sirio.
Y, sin embargo, nada más lejos de la realidad. Los bombardeos rusos han cosechado en Oriente Próximo no solo el apoyo de sus tradicionales aliados, Irán y la Siria controlada por el régimen de Asad, sino también de otros gobiernos como el Irak o el de Egipto. Los kurdos que luchan en el norte de Siria tampoco ven con malos ojos la intervención de Rusia. En una reciente entrevista con Al Monitor, Salih Muslim, líder del Partido de la Unión Democrática (PYD), mayoritario entre los kurdos de Siria, dio la bienvenida a los bombardeos rusos porque, dijo, ello “evitará una intervención turca” en el norte de Siria. Además, se mostró favorable a que, junto al Estado Islámico, sean atacadas también las posiciones de facciones como Ahrar ash Sham o Al Nusra pues “no hay diferencia entre los tres grupos”.EL PAIS