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sábado, 24 de octubre de 2015

ECONOMIA

Guindos: “La entrada en el euro supuso una década brillante”

La España heredada del franquismo es la misma que sufrió tasas de inflación del 30%, el país que actuaba sin ningún crédito en los mercados internacionales, el Estado que tenía una de las tasas más elevadas de paro de Europa. EL PAÍS ofrece un fragmento de la conversación mantenida por los exministros Carlos Solchaga, Pedro Solbes y el ministro de Economía Luis De Guindos con motivo de la celebración del 30 aniversario del suplemento Negocios.
"El PSOE, tras ganar las elecciones de 1982 con un respaldo gigante, se enfrentó a una política que no era exactamente la que hubiera querido hacer un partido socialdemócrata, sino la que las circunstancias imponían", recuerda el exministro socialista Carlos Solchaga. "España empezó a ser un lugar de oportunidad, con precios y costes bajos", analiza Solchaga. "Un país que pasaba de una inestabilidad política e incertidumbre elevada a ser parte de Europa".
Pedro Solbes recuerda el debate entre los que pensaban "que fuera de Europa se estaría mejor, ya que habría más margen de maniobra. Yo siempre pensé que no, que inventarnos un modelo exnovo era un error cuando había algo bien definido. Después de avatares, en los que fue clave el apoyo alemán, se llegó a un acuerdo".
Lo importante era entrar y la aceptación del sistema establecido. ¿Qué significaba entrar? "Una apertura progresiva; modernización fiscal, como el IVA; apertura del sector industrial, con la supresión de ayudas públicas; la normalización económica reglada y la eliminación de las aduanas".
Lo más importante, para el ministro Luis de Guindos, es que la economía de España ha pasando de una estructura antigua a una moderna. "El PIB se multiplica por seis y el PIB real por dos; la renta per capita real se incrementa en 10.000 euros; la tasa de paro era parecida a la de ahora, pero la de empleo era muy diferente. Teníamos algunas cosas mejores, como la deuda pública sobre el PIB, que estaba en el 45%, aunque los tipos eran mucho más altos. Y también estábamos mucho menos endeudados, la deuda del sector privado era inexistente y la exterior no llegaba al 30% del PIB frente a cerca del 170% de ahora. El cambio fundamental, para bien, es el incremento de exportaciones por bienes y servicios, que eran el 20% del PIB y ahora son el 35%, señal clarísima de la internacionalización. Al final, los 30 años son una historia de éxito de los que podemos estar orgullosos". EL PAIS