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domingo, 20 de noviembre de 2011

Papa se despide de África, ´tierra de esperanza y valores auténticos´

Papa se despide de África, ´tierra de esperanza y valores auténticos´El papa Benedicto XVI dijo hoy en Cotonú, cuando se disponía a regresar a Roma, que África es una tierra de "esperanza", ya que en ese continente se encuentran valores "auténticos, capaces de aleccionar a todo el mundo y que reclaman ser extendidos" por el planeta.

"Quise volver a visitar de nuevo el continente africano, por el que tengo una especial estima y afecto, pues estoy íntimamente convencido de que es una tierra de esperanza", afirmó el Pontífice ante el presidente de Benin, Thomas Boni Yayi, en la ceremonia de despedida en el aeropuerto de la ciudad más importante de Benin.

Benedicto XVI agregó que ha dicho en numerosas ocasiones que en África se encuentran valores "auténticos, capaces de aleccionar a todo el mundo y que reclaman ser extendidos por el planeta con la ayuda de Dios y la determinación de los africanos".

El Obispo de Roma señaló que la exhortación apostólica "Africae Munus", texto con el que se da por cerrado el II Sínodo de Obispos para África, celebrado en 2009 en el Vaticano, y que él entregó ayer a los prelados del continente en la localidad de Ouidadh "puede ayudar mucho" a la difusión de esos valores.

Benedicto XVI destacó las buenas relaciones entre la Iglesia y el estado de Benin y señaló que la buena voluntad y el respeto mutuo no solo ayudan al diálogo, sino que son esenciales para construir la unidad entre las personas, los grupos étnicos y los pueblos.

También destacó la convivencia armoniosa entre religiones en Benin, donde conviven las doctrinas tradicionales, el cristianismo y el islamismo.

"Que los africanos vivan reconciliados en la paz y la justicia. Estos son los deseos que expreso con confianza y esperanza antes de salir de Benin y del continente africano", manifestó.

Tras despedirse de las autoridades religiosas y políticas locales, Benedicto XVI emprendió viaje de regreso a Roma, adonde está previsto que llegue a las diez de la noche (21.00 GMT).

Esas palabras de aliento pusieron fin al segundo viaje del papa Ratzinger a África, donde ya estuvo en 2009, que ha estado marcado por la entrega a los prelados africanos del documento final del sínodo, en el que considera que el sida, que afecta especialmente a este continente, es sobre todo "un problema ético".

El documento lo preparó con las 57 propuestas que le presentaron los 244 obispos africanos que asistieron al sínodo, en el que señalaron -en la misma línea que lo hizo él durante su viaje de 2009 a Camerún y Angola- su "no" al uso del preservativo contra el sida, pandemia que afecta a 27 millones de africanos.

El papa considera que el sida no se combate "solo con dinero, ni con la distribución de preservativos, que, al contrario -afirma- aumentan el problema", sino que se vence con "una humanización de la sexualidad y nuevas formas de conductas", como la abstinencia, el rechazo de la promiscuidad y la fidelidad en el matrimonio.

En el documento también señala que África necesita reconciliación y paz, pero que para ello es necesario que los responsables de los crímenes cometidos sean sometidos a la justicia.

El papa Ratzinger "deplora y condena enérgicamente el trato intolerable" que reciben tantos niños en África, entre ellos los niños soldados, y arremete contra las multinacionales, que ya dijo están devastando África, y los gobernantes corruptos.


Además de pedir protección para la familia, Benedicto XVI señala que la mujer tiene la misma dignidad del hombre, denuncia que "todavía son demasiadas las humillaciones" que sufre en nombre de tradiciones ancestrales y pide combatir todos los actos de violencia contra ella.

El papa señala que el analfabetismo es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de África.

En estos tres días se reunió con las religiones tradicionales y en un encuentro con el mundo político denunció "la sumisión incondicional a las fuerzas del mercado o las finanzas y el nacionalismo exacerbado" que, dijo, pueden llegar a ser funestos.

Benedicto XVI también expresó su preocupación por el auge de la iglesias evangélicas y pentecostales en América Latina y África y dijo que frente a ese desafío, la Iglesia católica tiene que ofrecer un mensaje sencillo simple, profundo y comprensible.

EFE