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miércoles, 4 de febrero de 2015

Una de cada 3 personas preferiría vivir menos a tomar un fármaco al día

Casi una de cada tres personas prefiere correr el riesgo de tener una vida más corta en vez de tomar una pastilla diaria para prevenir la enfermedad cardiovascular. Así lo señala un un estudio Universidad de California en San Francisco y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill(EE.UU.) tras hacer una encuesta sobre mil personas, de una media de 50 años, que trataba de determinar el tiempo que estaban dispuestos a renunciar de su vida con tal de evitar tomar un fármaco todos los días.
Los resultados mostraron que más del 8% reconoció estar dispuesto a perder dos años vida para evitar tomar medicación diaria para la enfermedad cardiovascular, mientras que el 21% cambiaría entre una semana y un año de sus vidas. No obstante, cerca del 70% de los entrevistados aseguró que no cambiaría ninguna semana de sus vidas a cambio de no tener que tomar fármaco a día.

Pagar dinero

La encuesta, cuyos 'curiosos' resultados publica la revista «Circulation», también preguntó por la cantidad de dinero que pagarían y el hipotético riesgo de muerte que estaban dispuestos a aceptar para evitar tomar medicamentos para prevenir cardiopatías. Y por ejemplo, alrededor del 21% afirmó que pagaría mil dólares (870 euros) o más para evitar tomar una pastilla todos los días durante el resto de su vida, mientras que el 43% no estaba dispuesto a pagar ninguna cantidad. «Lo que realmente estábamos tratando de medir es lo que el acto de tomar una pastilla, es decir, obtenerla, acordarse de tomarla y hacerlo realmente, interfiere en la propia calidad de vida», explica Robert Hutchins, autor del estudio.
«Incluso ignorando los efectos secundarios, el acto de tener que tomar una pastilla diaria puede tener un gran efecto en la calidad de una persona de la vida». Y añade: «si tenemos en cuenta que muchos adultos ingieren numerosas pastillas, el efecto suele magnificarse en esa persona. A nivel de la población, incluso para pequeñas reducciones en la calidad de vida como las encontradas en este estudio, ese efecto multiplicado a través de millones de personas puede tener grandes efectos sobre el coste-efectividad de ese fármaco para una población».

Incertidumbre

Aunque los autores creen que éste es el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre la utilidad de tomar estos medicamentos, señalan que la encuesta era hipotética. Los investigadores utilizaron un método de compensación de tiempo como su principal objetivo, con la apuesta estándar y la disposición a pagar como objetivos secundarios. La técnica de apuesta estándar, explican, mide la preferencia de un individuo en situaciones de incertidumbre, en este caso, si algún día puede requerir medicamentos cardiovasculares y si los va a tomar o se arriesga a una enfermedad cardiaca o a una muerte relacionada. Aunque la encuesta estipula que los participantes no tendrían que pagar por las pastillas y hace caso omiso sobre los posibles efectos secundarios, los investigadores no están seguros de que estos problemas no afectaran a las respuestas.ABC