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miércoles, 4 de febrero de 2015

NYT: Arabia Saudí presiona a Rusia para que retire apoyo a Al Asad

Arabia Saudí ha venido presionando a Rusia para que retire su apoyo al régimen sirio de Bachar al Asad utilizando su influencia en los mercados para que suban los precios internacionales del crudo, según informa The New York Times.
El diario, en una nota anticipada en su edición digital, basa sus informaciones en fuentes diplomáticas, políticas y de los servicios de inteligencia de Estados Unidos y de Oriente Medio que prefirieron mantener en reserva su identidad.
"Si el petróleo puede servir para traer la paz a Siria, no veo cómo podría mantenerse al margen Arabia Saudí en el intento por alcanzar un acuerdo", afirmó al diario un diplomático saudí no identificado.
Los precios internacionales del petróleo vienen cayendo de una forma pronunciada desde fines de septiembre pasado por un exceso de oferta y la decisión de los principales exportadores de no reducir sus niveles de producción.
Arabia Saudí es el país más importante dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y genera la tercera parte de las ventas de ese cártel. La nación árabe es el segundo productor mundial de crudo, después de Rusia, que no integra la OPEP.
La OPEP ha venido rechazando la posibilidad de recortar su producción para generar una reducción en los precios internacionales de crudo, y esa posición perjudica también los ingresos que obtiene Rusia por sus exportaciones de hidrocarburos.
Según el Times, en los últimos meses ha habido "numerosas discusiones" entre Arabia Saudí y Rusia en las que ha salido este tema pero que todavía no han dado resultados, según las fuentes.
El Gobierno de Riad, uno de los principales rivales del régimen de Bachar al Asad, ha asegurado a Estados Unidos que tiene cierta influencia sobre el Gobierno de Vladimir Putin por su capacidad para influir en los precios internacionales del crudo.
El periódico recuerda que Moscú sigue apoyando con armas al Gobierno de Damasco frente al empuje de grupos de la oposición y del yihadismo, porque piensa que es un baluarte frente al cada vez más intenso avance del islamismo en los gobiernos de Oriente Medio.
EFE