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sábado, 22 de febrero de 2014

Se triplican los casos de hepatitis por consumo de anabolizantes ilegales

La Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) ha alertado de que en los últimos tres años se han multiplicado por tres los casos de hepatitis causados por el consumo de anabolizantes ilegales, según datos del primer Registro Nacional de Hipertoxicidad Hepática.
Se triplican los casos de hepatitis por consumo de anabolizantes ilegalesLos hepatólogos, que han hecho una evaluación de los últimos veinte años (1994-2013), aseguran que la utilización de hormonas derivadas de la testosterona para incrementar la masa muscular, conocidas como esteroides anabolizantes, aumentan entre un 20% y un 30% el riesgo de sufrir una hepatitis tóxica.
El miembro de la AEEH y director del Grupo Español para el Estudio de las Hepatopatías asociadas de los Medicamentos, Raúl Andrade, ha expresado en una nota de prensa que el consumo de anabolizantes es «un fenómeno en crecimiento y potencialmente importante» en el entorno del fisioculturismo.
Según ha explicado, en los últimos tres años ha habido quince casos de intoxicación hepática debido al consumo de estas hormonas, mientras que en los quince años anteriores, entre 1994 y 2009, el número de casos fue de cinco.
Del Registro Nacional de Hipertoxicidad Hepática se desprende que en los últimos veinte años se han reportado cerca de novecientos casos dehepatitis debido al consumo de fármacos (hepatotoxicidad), un 5% de los casos diagnosticados en la práctica clínica.
Esta hepatitis tóxica es mucho más grave y mortal que su vertiente viral, ya que, según explica el doctor Andrade, al menos el 10% de quienes sufren una hepatitis tóxica aguda necesitarán un trasplante «o morirán a causa de la enfermedad», mientras que, por ejemplo, en el caso de la hepatitis B este porcentaje es inferior al 1%. «La hepatotoxicidad es un problema infrecuente pero potencialmente grave, que puede ocurrir con casi cualquier medicamento que encontramos en la farmacia», ha dicho.
Entre los medicamentos que con más frecuencia se han relacionado con algún daño hepático, el Registro Nacional de Hipertoxicidad Hepática ha colocado en primer lugar la combinación de amoxicilina y ácido clavulánico. En segundo lugar estarían los fármacos utilizados en el tratamiento de la tuberculosis y en tercero el ibuprofeno.
No obstante, la AEEH ha recordado que en la mayor parte de los casos la hepatitis tóxica es debida a una predisposición genética, que hace que se desarrolle la enfermedad independientemente de la dosis de medicamento ingerida.
La asociación promulga ante todo ser «cautos» con la prescripción de nuevos medicamentos, ya que, según Andrade, «normalmente los casos de toxicidad hepática se dan al cabo de meses y años después de la comercialización del fármaco». BBC