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domingo, 9 de diciembre de 2012

DPA: Cristina Fernández de Kirchner cumplirá cinco años en el poder en medio de una crisis


Dpa) La peronista Cristina Fernández de Kirchner cumple este lunes cinco años en la presidencia, con la Argentina en un momento crítico que le hizo perder gran parte del apoyo que le permitió asumir hace un año su segundo mandato.
En sólo un año, pasó de arrasar en las urnas con el 54 por ciento de los votos a tener una imagen positiva del 30 por ciento y un 62,9 por ciento de desaprobación, según un sondeo de la consultora Management & Fit.
Un estudio de CEOP revelado este domingo por el diario oficialista “Página/12″ también admite que “la imagen de la presidenta ha caído desde octubre”, pero destaca que el “núcleo duro” de apoyo es de un 37 por ciento por ciento, frente a un 45 por ciento que recibe la oposición dividida y fragmentada.
Y si el kirchnerismo consiguiera imponer su proyecto de reforma constitucional para permitir a la presidenta postularse a un tercer período consecutivo, Fernández de Kirchner sería rereelegida en primera vuelta, señala CEOP.
La ausencia de un líder opositor que pudiera capitalizar la disconformidad social mantiene con vida el proyecto rereeleccionista para los comicios de 2015, pese al rechazo popular a una nueva reforma de la Carta Magna y en medio de una intensa marea de fondo dentro del Partido Justicialista (PJ, peronista) en la pugna por la sucesión.
El primer año de la segunda gestión de Fernández de Kirchner fue complejo. Comenzó en enero con un diagnóstico de cáncer de tiroides que generó incertidumbre por un eventual vacío de poder a causa del estilo de gobierno verticalista y ultraconcentrado en Fernández de Kirchner. Pero el tumor resultó ser benigno y tras unas semanas de recuperación, regresó a su puesto.
Su vice, Amado Boudou, centró este año un escándalo por supuesto enriquecimiento ilícito y corrupción, sospechado de tráfico de influencias en el rescate y posterior compra de la principal empresa de imprenta de billetes nacional, la ex Ciccone Calcográfica.
La crisis internacional golpeó al principal socio comercial argentino, Brasil, y con ello a las exportaciones a ese país. Las relaciones también se vieron muy afectadas por las trabas comerciales que impuso unilateralmente Buenos Aires para proteger su industria nacional y evitar la salida de divisas. La polémica política de comercio exterior argentina fue denunciada además ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por la Unión Europea, Estados Unidos y otros países.La economía argentina sufrió este año un cimbronazo, luego de crecer a “tasas chinas” durante nueve años y cerrar 2011 con una expansión del 8,9 por ciento. Este año cerraría con un crecimiento de entre un 1 y un 2 por ciento, según diversas estimaciones privadas, con el sector industrial en contracción y la producción agrícola afectada primero por sequías y después por inundaciones.
Las restricciones a la compra de dólares de la administración kirchnerista, que buscan frenar la salida de dólares para poder hacer frente a los compromisos de deuda y la balanza comercial, se fueron endureciendo con el paso de los meses, generando desconfianza entre los inversores extranjeros e impactando con fuerza en el mercado de bienes raíces. Según estimaciones publicadas por el diario “La Nación”, el sector inmobiliario anotará este 2012 una caída de actividad del 70 por ciento.
La expropiación en mayo de la mayoría accionaria de la petrolera YPF que estaba en manos del grupo español Repsol sumó incertidumbre y le costó a Buenos Aires una demanda de la compañía española ante el CIADI por la falta de un pago justo por los títulos nacionalizados.
Los reveses se siguieron sumando, con un fallo de tribunales neoyorquinos a favor de “fondos buitres” que demandan el pago de bonos soberanos argentinos en moratoria desde 2002 y que dejó al país otra vez ante el riesgo de un “default técnico”. La resolución fue frenada ahora por la Corte de Apelaciones hasta febrero.
Un segundo cacerolazo, más masivo y organizado, pobló el 8 de noviembre las calles de Buenos Aires y numerosas ciudades. La todavía poderosa clase media renovó sus reclamos por la inseguridad, la inflación y se pronunció en contra de una reforma constitucional.
El consumo interno, uno de los motores del crecimiento económico, comenzó en tanto a dar señales de alerta, en un contexto en que parte importante de los salarios dejó de crecer al ritmo de la inflación, que alcanzaría este año un 26 por ciento según estimaciones privadas, y con una tasa de desempleo que después de muchos años cambió de tendencia y comenzó a subir.
En noviembre llegó también la primera huelga general convocada contra Fernández de Kirchner por los gremios opositores, que aunque no llegó a paralizar el país fue una potente demostración de fuerza del descontento social y sindical, que volverá a manifestarse el próximo 19 de diciembre con una marcha a Plaza de Mayo.
El último impacto sufrido por el kirchnerismo a horas de celebrar el aniversario en el poder se lo dio la Justicia, al avalar la prórroga de la medida cautelar pedida por el Grupo Clarín,crítico del gobierno, para evitar la aplicación la nueva ley de medios hasta que los tribunales resuelvan su denuncia de inconstitucionalidad de dos artículos de la norma.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se quedó así sin el 7D que venía augurando desde hace meses como una muestra de poder contra el principal grupo multimedios del país, que excede en mucho los límites de la ley de medios, por lo que parte de sus licencias iban a ser transferidas de oficio por los organismos estatales.